Una rueda de molino al cuello

Siguiendo la doctrina evangélica el ex director de Trabajo de la Junta de Andalucía, Francisco Guerrero, mejor hubiera hecho atarse una rueda de molino y arrojarse al mar que haber escandalizado a tanta gente andaluza humilde, sencilla de buena voluntad que confiaba en él a la que ha escandalizado al gastarse el dinero del pueblo en prostíbulos, drogas y otras menudencias sin importancia. Y lo peor a que ha hecho perder las ilusiones y la confianza en las instituciones. Desgraciadamente, no es el único que está en esa situación. Alguien me dijo en broma: “Repartió el dinero de otra manera pero entre necesitados”. Le respondí: “Si las prostitutas no estuvieran en manos de las mafias hasta se hubieran podido considerar beneficiadas”
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