Eliminan al profesorado del proceso de elección de rector Se refuerza el control de la CEE sobre la Pontificia de Salamanca
El rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Marceliano Arranz, cuyo mandato de cuatro años al frente de la institución católica se cumplió en mayo, continuará en su puesto hasta que tome posesión el sustituto elegido por la Conferencia Episcopal Española (CEE) y nombrado por la Congregación para la Educación Católica de la Santa Sede. Lo cuenta la Tribuna de Salamanca.
Este relevo, decidido por el Comité Ejecutivo de la CEE, se realizará de acuerdo a los nuevos estatutos de la Pontificia, que ha aprobado el Vaticano y que modifican el proceso de elección del rector, según informó ayer Arranz a la Junta Plenaria de Gobierno de la Universidad.
Las modificaciones más importantes se encuentran en el artículo 12, referido al nombramiento del rector y cuyo texto dice que "el rector es elegido por la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española de entre los candidatos propuestos por el Gran Canciller y nombrado por la Congregación para la Educación Católica".
Hasta la fecha, las distintas facultades y centros de la Pontificia proponían cada una a dos candidatos, al menos uno de ellos ajeno al centro que aportaba su nombre, y después se elaboraba la terna para que la Conferencia Episcopal finalmente decidiese el nombre del rector, que debe ser un catedrático con al menos cinco años de antigüedad en este cargo.
El visto bueno a esta reforma, que el rector también comunicó a toda la comunidad universitaria, se efectuó mediante decreto el día 30 de julio y fue notificado al Gran Canciller, el obispo de Salamanca, monseñor Carlos López Hernández, el pasado día 7 de septiembre.
La notificación de la prórroga de su mandato forma parte de una carta remitida al rector Arranz por monseñor López.
El pasado mes de diciembre, el máximo responsable de la institución católica afirmaba ante los medios que la posibilidad de afrontar un tercer mandato obedecería a "un procedimiento fuera de lo ordinario". No obstante, insistió en que su continuidad o no era un asunto de poca importancia, porque la Universidad Pontificia "va a continuar con los proyectos iniciados".