EpC, valores religiosos y contratestimonio

Lo acaba de decir el Tribunal Supremo, aunque a muchos ni siquiera eso sea garantía de nada (qué curiosa la concepción del Estado democrático para aquellos a quien sólo conviene cuando coincide con us intereses): los curriculos de Educación para la Ciudadanía de Primaria y Secundaria "no vulneran el principio de neutralidad ideológica ni de libertad religiosa". En fin: ¿podemos centrarnos ya en lo esencial, en la educación en valores de nuestro hijos? Porque el contratestimonio que se está dando implicando a menores en el incumplimieno de la ley es flagrante. César y Dios no son incompatiles, lo dijo el mismo Cristo, que cumplió la ley hasta el final. Sin dejar de ser auténtico y coherente. Hay muchos modos de construir, y más en materia educativa: nos lo demuestran a diario los colegios religiosos y los miles de docentes que, siguiendo su vocación educativa (que no está tan alejada de la religiosidad), creen que la educación de nuestros hijos es esencial para para el futuro de la sociedad. Ayer lo subrayaba el subdirector general de Coordinación y Promoción de la Libertad Religiosa del Ministerio de Justicia, Juan Ferreiro (a quien seguro le lloverán las críticas de los de siempre), quien incidía -con toda la razón del mundo- que EpC respeta los valores religiosos básicos de todas las creencias reconocidas en España. El resto es aire, y ganas de enredar. Y de confundir a quienes deberíamos educar como ciudadanos activos y responsables. Y no como toros, que sólo embisten al rojo. Que es igual de lamentable que tratar de adoctrinar a búfalos que arremetan contra la púrpura.

baronrampante@hotmail.es
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