DOMINGO

MISA DE LA TIERRA SIN MALES III



MEMORIA PENITENCIAL
(Continuación)

Solo

_¡Yo adoraba a Dios,
Maíra en toda cosa,
Tupa de todo gesto,
Razón de toda hora.
Yo conocía la ciencia
del Bien y del Mal primeros.
La Vida era mi culto,
la Danza era mi culto,
la tierra era mi culto,
la Muerte era mi culto,
yo era un Culto vivo!

Blancos

_Y nosotros te misionamos,
infieles al Evangelio,
hincando en tu alma
la espada de una Cruz.
¡Campanas de Buena Nueva,
en un redoble a muerto!
Infieles al Evangelio
del Verbo Encarnado,
te dimos por mensaje
cultura forastera.
Partimos en mitades
la paz de tu vida,
adoradora siempre.

Solo

_El Amor del Padre de todos
me bautizó con el Agua de la Vida y de la Conciencia
y sembró en mí la Gracia de su Verbo.
Semilla universal de Salvación.

Blancos

_Mientras nosotros te erramos
con un Bautismo impuesto,
divisa de reses humanas,
blasfenia del Bautismo,
violación de la gracia
y negación de Cristo.

Solo

_Yo era un Pueblo de millones de vivos,
de millones y millones de Personas Humanas,
millones de imágenes vivas del Dios Vivo.

Blancos

_Y nosotros te diezmamos,
portadores de la Muerte,
misioneros de la Nada

Solo

_Yo os dí la belleza del mar y sus playas,
yo os dí mi Tierra y sus secretos,
los pájaros, los peces, los animales
amigos servidores,
el maíz de espiga apretada y repartida,
el generoso bulbo de la mandioca_el pan de cada día_
el guaraná oleroso de la floresta,
el caldo sedativo del chimarrón del Sur,
el remedio de la tierra enfermera,
el cayuco, volador en las aguas,
el Pau-Brasil de fuego, nombre del corazón de vuestro País.

_Y nosoreos te depredamos,
desnudando tus florestas,
calcinando tus campos,
sembrando veneno
en los ríos y en el aire.
Y cercamos con alambre
la Tierra generosa,
separando, por alambradas,
los hombres contra los hombres:
para engordar el ganado
del hambre nacional,
para plantar la soja
de la exportación esclava.

Pedro Casaldáliga,
Al acecho del Reino
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