Diálogo entre teólogos I


Evangelizar liberadoramente


El moralista Benjamín Forcano ha logrado entrevistar a un gran teólogo ya difunto. El belga José Comblin fallecido recientemente en América Latina donde pasó toda su vida sacerdotal. Un hombre de Iglesia pero que hablaba con toda libertad. Lo que le valió la expulsión de los paises donde había más fuertes dictaduras. El Chile de Pinochet y el Brasil de los años 70. Se le consideraba subversivo.
Entresacamos ahora unas reflexiones suyas, puestas a modo de preguntas

¿Cree Vd.que en las democracias actuales se garantiza el derecho a la libertad de expresión?

Eso es lo que nos hacen creer, pero no es así. Un puñado de riquísimos capitalistas, faraones celebrados de manera vergonzosa por sus trabajadores cuasi esclavos, controlan los medios de comunicación.

La economía actual consiguió prácticamente destruir la política y anular la fuerza del Estado. Hoy las normas son dictadas por las grandes fuerzas económicas. El papel del Estado consiste en aplicar las normas dictadas por las grandes empresas, que crean una infraestructura que le permite operar sin tener que contribuir. Los medios de comunicación colaboran en eso, mostrando que todo está bien.

Su sistema dispone de un aparato de propaganda en los medios; TV, radio, diarios, publicidad, revistas, cursos de economía, etc. Anualmen5e se reúnen en Davos los conquistadores y vencedores del mundo, junto con los medios de comunicación, a quienes les recuerdan que los dueños son ellos y que deben mostrar total acuerdo. ¿Sabemos de algún importante medio que critique las deciosiones del Banco Central?

Si los espacios públicos los dominan ellos, no queda garantizado el derecho de los ciudadanos a expresarse libre y críticamente.

Vd. sostiene que a la Iglesia no le fue bien desde que se alió con el poder en lugar de haberse aliado con los pobres.

Ciertamente. Lo cual concuerda con lo que un nuncio me dijo una vez: "Si la Iglesia no tiene apoyo de los gobernantes no puede evangelizar". Pienso al revés; que si se tiene el apoyo de los poderes será difícil evangelizar. Este modo de pensar está muy arraigado en la cristiandad. Renunciar a la asociación con el poder es muy difícil. Evangelizar exige renunciar al poder económico, amasado de ordinario con lo robado al pueblo.

Para el pueblo en general la Iglesia es el papa, los obispos, los curas, los religiosos y religiosas...ese conjunto institucional tan bien trabado. Pero no. La Iglesia son todos los discípulos de Jesús unidos en muchas comunidades por una misma fe. No voy ahora a relatar la historia de la institución eclesiástica y de la acumulación del poder en la manos del papa y del clero.

Una historia que llega hasta nosotros y cuyas consecuencias estamos todavía padeciendo. El papa no es un emperador y la Iglesia, con sus actuales estructuras, tiene mucho de imperio y poco de democracia. Esa concentración del poder es un gran obstáculo para la libertad de expresión y para la evangelización.

¿Fue casual que Jesús fuera condenado por los poderes religiosos y políticos de su tiempo?.

Jesús terminó con la muerte de cruz, que es una muerte infamante, o sea, una muerte infringida a esclavos desobedientes. Jesús como era un pobre fue tratado como un pobre. Denunció, en medio de los pobres, las mentiras de los grandes, de los poderosos. Y lo hizo sin dinero y poder politico, solo con la fuerza de su palabra. Su misión era transformar este mundo de arriba abajo, pero sin armas. Eso no lo podían tolerar y duró poco tiempo.

Son muchos los ejemplos, dados en la historia, de querer anunciar el cristianismo con las armas: emperador Constantino, la conquista de América Latina. Jesús quiso mostrar que el camino es el no-poder y la no-violencia. Jesús mostró que la evangelización va en sentido contrario al del poder, a las grandes obras y construcciones, hechas para atraer.

¿No se puede, por tanto, en la Iglesia actual ejercer el derecho a la libertad de expresión?

San Pablo nos dice en su carta a los Gálatas que los cristianos hemos sido llamados para la libertad. En este sentido, el cristiano no se deja manipular, no se deja llevar, hace no lo que las autoridades esperan por miedo a perder el trabajo o ventajas económicas, sino que ama a todos los seres humanos sin atarse a los propios deseos y necesidades.

Nadie está exento de tener miedo como el mismo Jesús, pero no se deja impresionar por él y lo vence sin subordinarse a otros valores que lo hacen esclavo. En el cristianismo, miles de cristianos han sabido practicar esta locura de la cruz, de la pobreza afrontando la muerte
En Guatemala, por ejemplo,más de ochenta mil campesinos fueron muertos por las fuerzas de la nación, por el ejército, por la policía solamente porque no querían aceptar el sistema y reivindicaban sus derechos de indígenas...Contunuaremos el próximo sábadocon la entrevista.
Volver arriba