"Fue uno de los inspiradores, creadores, de la teología de la liberación" Pablo Richard (1939-2021). Cristiano, teólogo de la libertad, amigo

Pablo Richard
Pablo Richard

Acaba de fallecer, ha sido y seguirá siendo uno de los inspiradores, creadores y testigos del nuevo rostro de la iglesia latino-americana.

Por dos veces he convivido con él en la DEI de San José de Costa Rica. La última vez (año 2005) pudimos hablar mucho del principio del cristianismo y del camino actual y futuro de la Iglesia. Mabel, que vive inmersa en la tradición de Teresa y Juan de la Cruz, me dijo, tras escuchar y dialogar con Pablo:  "éste es el camino que hoy necesitamos".

   Se refería al camino de su pensamiento, de sus libros, de su compromiso liberador, de presencia transformadora, de amor, de alegría. Yo también he pensado: ¡Ese es el camino! Hablábamos entonces de retornar al principio y  recrear el impulso del libro de los Hechos de los Apóstoles. Más tarde le pedí un trabajo para una obra conjunta sobre el Apocalipsis.

   Aquí reproduzco la página que le dediqué en Diccionario de Pensadores Cristianos.  Le presento básicamente como hombre de libertad, cristiano liberador y amigo... No simplemente mío, sino de todos: Hombre de cercanía, de libertad. Gracias, Pablo, por tu vida y por tu obra.

Richard, Pablo (1939- 2021).

Amerindia

Teólogo católico chileno. Fue uno de los inspiradores, creadores, de la teología de la liberación, antes de su fase previa, en el contexto de los "cristianos por el socialismo", en torno al año 1970.

 Estudió Teología y Sagrada Escritura en la Universidad Católica de Chile y en el Instituto Bíblico de Roma y fue de los iniciadores del movimiento de Cristianos por el Socialismo en Chile, que está en el principio de la teología de la liberación (antes que G. Gutiérrez escribiera el gran "manifiesto" el año 1971).

Tras el golpe militar de Chile (1973) tuvo que huir, escapando de la muerte, y refugiándose en Francia, donde se doctoró en Sociología de la Religión, por la Sorbona (Paris). No pudo volver a Chile y desde 1978 ha residido en San José de Costa Rica, donde ha trabajado como profesor de la Universidad Bíblica Latinoamericana, como director del DEI (Departamento Ecuménico de Investigaciones) y como animador de grupos cristianos, en su condición de presbítero católico.

Ha vinculado la militancia social, al servicio de los pobres, con el compromiso por la concientización bíblica y la formación cristiana de los agentes de pastoral. Sus primeras obras se vinculan con CPS (Cristianos por el socialismo):

Cristianismo, Lucha Ideológica y Racionalidad Socialista (Salamanca 1975, con E. Torres); Cristianos por el socialismo. Historia y documentación (Salamanca 1976).

Las obras de su segunda etapa, tras su retorno de París y su docencia en el DEI de Costa Rica, son un ejemplo de lectura espiritual y social de la Biblia, desde el contexto social latino-americano: La fuerza espiritual de los pobres (San José 1987): El movimiento de Jesús antes de la Iglesia: una interpretación liberadora de los Hechos de los Apóstoles (Santander 2000);Apocalipsis. Reconstrucción de la esperanza (San José 1995).

Diccionario de pensadores cristianos

Pablo Richard, Introducción a Interpretación liberadora de los Hechos de los Apóstoles 

El libro que aquí presentamos intenta una interpretación global de Los Hechos de los Apóstoles, tratando de combinar una exégesis científica con una visión pastoral liberadora. La idea fundamental que guía nuestra interpretación es que Los Hechos de los Apóstoles de Lucas reflexiona sobre el período de los orígenes del Cristianismo que va del año 30 al 60 d.C., es decir, el período después de la Resurrección de Jesús y antes de la institucionalización de la Iglesia, que es posterior a los años 70 d.C. El "movimiento de Jesús" en este período, tal como aparece en Hechos, tiene 3 características: en un movimiento del Espíritu,  un movimiento misionero, que se va estructurando en pequeñas comunidades domésticas. Lucas busca desafiar la Iglesia de su tiempo (años 80-90) desde esta perspectiva misionera del Espíritu y desde estas primeras comunidades domésticas. El libro que presentamos también busca desafiar las Iglesias de hoy desde esta misma perspectiva. 

richard pablo - movimiento jesus antes una interpretacion liberadora -  Iberlibro

            El libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch) fue escrito entre los años 80 y 90 d.C., posiblemente en Efeso. La tradición reconoce como autor del tercer Evangelio y de Hch a Lucas[1]. El contenido del libro cubre casi completamente el  período llamado apostólico (30 - 70 d.C.): comienza con la resurrección de Jesús (año 30 d.C.) y termina con la actividad durante dos años de Pablo en Roma (años 58-60 d.C.). El período en el cual Lucas escribe Hch es llamado período sub-apostólico (70 - 135 d.C.). En este período se institucionalizan los diferentes modelos de Iglesia[2]; es el período de la organización de la Iglesia. Lucas busca con su libro de Hch reconstruir ese período que va desde la resurrección de Jesús hasta la organización de las Iglesias. Es un período normalmente olvidado en la tradición, pues en el imaginario colectivo de los cristianos, la organización e institucionalización de la Iglesia aparece directamente ligada al Jesús histórico. Jesús y la institución de la Iglesia aparecen unidos históricamente. Rescatar el libro de Hch es justamente rescatar ese período histórico de 30 años entre la Resurrección de Jesús y la organización de las Iglesias, es reconstruir el Movimiento de Jesús después de la Resurrección y antes de la Iglesia[3].

FUNDAHMER on Twitter: "Invitamos conservatorio c PABLO RICHARD, teólogo d  la liberación, mañana miércoles, Iglesia S Juan Evangeli, 4.30 pm… "

            El Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles tienen un mismo autor y constituyen una sola obra. Es posible que en su primera composición formara un sólo libro. En ese caso el Evangelio terminaría en 24, 49 y Hch comenzaría en 1, 6. Separadas las dos obras se habría agregado al final del Evangelio los vv. 50-53 y al comienzo de Hch los vv. 1-5. El prólogo que tenemos en Lc. 1, 1-4 es para toda la obra Evangelio-Hechos. La obra comienza en el Templo de Jerusalén con el anuncio del nacimiento de Juan Bautista y termina en Roma en una casa

con la predicación del Reino de Dios realizada por Pablo con toda valentía y sin estorbo alguno. Toda la obra es un Evangelio y tiene una profunda coherencia teológica, si bien hay una progreso histórico y teológico desde el comienzo hasta el final. Aqui veremos solamente la segunda parte  de este gran Evangelio que fue llamado desde antiguo "Hechos de los Apóstoles".

             El libro de Hch como ya dijimos reconstruye el Movimiento de Jesús después de su Resurrección y antes de la institucionalización de las Iglesias (realizada después del 70 p.C.). Este movimiento tiene según Hch tres características fundamentales: es un movimiento animado por el Espíritu Santo, es un movimiento misionero, cuya estructura básica son las pequeñas comunidades domésticas. El tiempo después de la Resurrección de Jesús es así el tiempo privilegiado del Espíritu y es justamente ésto lo que rescata Hch. Por eso muchos lo llaman el "Evangelio del Espíritu Santo". El movimiento de Jesús es también en Hch un movimiento esencialmente misionero. En 1, 8 tenemos resumidas estas dos características fundamentales: "recibirán la fuerza del Espíritu Santo y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta los confines de la tierra". El movimiento de Jesús, por lo tanto, antes de institucionalizarse como Iglesia, fué un movimiento del Espíritu y un movimiento misionero.

La experiencia del Espíritu y de la Misión son históricamente anteriores a la Iglesia. Primero es el Espíritu y la Misión, luego viene la institucionalización de las Iglesias. Este movimiento de Jesús después de su Resurrección tiene además como estructura fundamental las pequeñas comunidades

domésticas.  Los momentos decisivos de Hech se realizan en estas pequeñas comunidades que se reúnen por las casas: la primera comunidad apostólica se reune en una casa (1, 12-14) y es en esa casa que se vive  Pentecostés (2, 1-4); la comunidad ideal después de Pentecostés tiene su centro en las casas, donde se celebra la Eucaristía (2, 42-47); es la pequeña comunidad la que permite resistir la persecución (4, 23-31); la diakonía se organiza en las casas  (6, 1-6); la persecución del movimiento de Jesús es por las casas (8, 3); la primera comunidad gentil convertida es la casa de Cornelio (10, 1-48); existe una comunidad que se reúne en la casa de María, la madre de Juan Marcos (12.12-17);  Pablo funda pequeñas comunidades en las casas: en Filipo (16, 11-40), en Tesalónica (17, 1-9) y en Corintio (18, 1-11); en una casa en Tróade la comunidad vive la experiencia de la Palabra, de la Eucaristía y de la Resurrección (20, 7-12); en Cesaréa encontramos una comunidad de mujeres profetas (21, 8-14); Pablo llega en Jerusalén a la casa-comunidad de Mnasón (21, 17-20) y la última comunidad de Pablo en Roma es en una casa (28, 30-31).

             Lucas escribe Hch en los años 80-90 cuando se institucionalizaban los diferentes modelos de Iglesia. El aporte de Lucas a dicho proceso es justamente la reconstrucción del movimiento de Jesús después de la resurrección, como un movimiento del Espírtu, un movimiento misionero, organizado en pequeñas comunidades. El libro de Hch construye así a partir de la tradición una perspectiva específica, una metodología, un espíritu, un modelo o paradigma,   para institucionalizar la Iglesia de su tiempo. Nosotros proponemos interpretar los Hch con esta perspectiva propia de Lucas, con la intención, espíritu y metodología con la cual Lucas mismo escribió Hch., que serán para nosotros las claves hermenéuticas para interpretar el libro:

(1) Desde la perspectiva del Espíritu Santo. Todo el libro lo interpretaremos como el "Evangelio del Espíritu Santo", buscando descubrir la presencia y la acción de Espíritu en toda la narrativa del libro. Trataremos, siguiendo la perspectiva del mismo Lucas, reconstruir el movimiento de Jesús después de su resurrección, como un movimiento del Espíritu. La referencia al Espíritu Santo será la clave hermenéutica fundamental para la nuestra interpretación del libro de Hch. Daremos además a nuestra interpretación la misma intencionalidad que da Lucas a su libro: reconstruir el movimiento de Jesús, como movimiento del Espíritu Santo, como una perspectiva concreta y específica para la construcción posterior de la Iglesia. 

Ronal Vargas Araya on Twitter: "PABLO RICHARD (1939-2021). Hoy en la mañana  descansó en las manos del DIOS DE LA VIDA mi amigo y mentor Pablo, teólogo  de la liberación, biblista, animador

 (2) Desde la perspectiva de la misión. Todo el libro de Hch es un movimiento misionero, desde Jerusalén hasta los confines de la tierra, cuyo contenido fundamental es la Palabra de Dios. El crecimiento del movimiento de Jesús se identifica con el crecimiento de la Palabra (6, 7 / 12, 24 y 19, 20) y es la Palabra de Dios la que tiene el poder para construir la Iglesia (20, 32). Trataremos, siguiendo esta perspectiva de Lucas, reconstruir es movimiento de Jesús como un movimiento misionero. La referencia a la misión será la segunda clave hermenéutica fundamental para nuestra interpretación del libro de Hch. El rescate de esta dimensión misionera sigue la misma intencionalidad de Lucas: reconstruir el movimiento de Jesús como movimiento misionero, como una perspectiva concreta y específica para la construcción posterior de la Iglesia.

En el Mes de la Biblia, fallece uno de los más insignes biblistas chilenos,  el teólogo Pablo Richard

(3) Desde la perspectiva de las pequeñas comunidades domésticas. El movimiento de Jesús, después de su Resurrección y antes de la institucionalización de la Iglesia,  se estructura en pequeñas comunidades domésticas. Todo el libro tiene una dinámica que parte del Templo y llega a casa. La formación de pequeñas comunidades es lo que permite que la Palabra se haga presente en las ciudades y en las culturas. La pequeña comunidad es el lugar donde se mantiene viva la enseñanza de los apóstoles (la memoria de Jesús) y  donde se vive la koinonía (tenían todo en común), la diakonía (no había pobres entre ellos) y la Eucaristía (Hch 2, 42-47). Esta reconstrucción del movimiento de Jesús como construcción de comunidades domésticas, será la tercera clave hermenéutica fundamental para interpretar el libro de Hch y lo hacemos también con la misma intencionalidad de Lucas: crear una perspectiva o metodología fundamental para la posterior  institucionalización de la Iglesia. 

(4) Otras claves para nuestra  interpretación de Hch. (sólo las enumeramos, pues las explicaremos en la práctica misma de nuestra interpretación de Hch):

            - La participación de la mujer en el movimiento de Jesús.           - La dimensión de las culturas y de la inculturación del Evangelio.           - La pluralidad de ministerios, carismas y funciones en la misión            - La dimensión política: el movimiento de Jesús y el Imperio romano

Pablo Richard: "La Biblia no está amenazada por la Arqueología"

5. Qué hacer con el libro de los hechos.  El libro de los Hechos nos ofrece una perspectiva para renovar en la actualidad la Iglesia. La perspectiva  que nos ofrece Lucas en el libro de Hch es el movimiento de Jesús después de la Resurrección y antes de la Iglesia. Desde esa perspectiva tenemos nosotros hoy que repensar una y otra vez nuestra Iglesia actual. Si Lucas escribió Hch para tener una perspectiva, una metodología o espíritu para  en su época institucionalizar el movimiento de Jesús, nosotros también hoy podemos con la misma intencionalidad confrontar nuestra Iglesia actual con el movimiento de Jesús tal como lo reconstruye Lucas. El libro de Hch es asi un instrumento privilegiado para desencadenar hoy un movimiento de reforma de la Iglesia, a condición que lo interpretemos con el espíritu con el cual Lucas lo escribió.

Todos los libros del autor Pablo Richard

2) En esta tarea de reforma de la Iglesia es importante resaltar las tres dimensiones fudamentales del movimiento de Jesús, tal como las presenta Lucas en Hch: la dimensión del Espíritu, la dimensión misionera y la dimensión de las pequeñas comunidades. Estas son las tres dimensiones que debemos descubrir en los Hch para ser fiel a la perspectiva fundamental de Lucas. Estas tres dimensiones ya están en marcha en la Iglesia de América latina, pero hay mucho que corregir o reconstruir. Es necesario volver otra vez a repensar la dimensión del Espíritu y la dimensión misionera de la Palabra de Dios hoy en América Latina, igualmente volver otra vez a refundar la Iglesia desde las Comunidades Eclesiales de base. ¿Cómo hacer todo esto a la luz de Hchos?

Primero, Religión Digital

Volver arriba