A ti

(AE)
Permíteme que no te llame por tu nombre, primero porque no hace falta ya que cuando leas estas líneas sabrás que están dirigidas a ti, pero también porque sé que representas a muchas otras personas cuyos nombres tampoco podría incluir en estas pocas líneas y a quienes también querría escribir esta carta.

Quisiera darte las gracias por tu carta, en nombre de José Carlos y en el mío. ¿Sabes? Este ciberespacio de Internet puede ser bastante aséptico y frío a veces… no creo que ningún post ni ningún artículo reflejen el calor y la pasión que se pueda manifestar en una carta, escrita en papel con una estridente pluma, donde la caligrafía e incluso el olor de la tinta hablan también por sí mismos. Pues bien, en este frío medio de Internet quisimos comenzar hace algunos meses un periplo completamente inédito para nosotros: compartir con los demás nuestras vivencias, opiniones y visiones sobre la realidad (la africana o a veces también la occidental vista desde África) junto con algunas noticias que fueran de interés y que probablemente no tuvieran acogida en los medios de comunicación. No nos movía ni la fama (¿se consigue alguna escribiendo artículos sobre África?) ni el interés económico (aquí ni pagamos ni desgraciadamente nos pagan por escribir el blog), sino las ganas de que África sea mejor comprendida por lo menos entre el público de habla castellana.

Llevamos ya varios meses de experiencia y siempre nos asalta la misma pregunta: ¿cuál será el impacto de lo que escribimos? ¿Ayudará a alguien? ¿Estamos perdiendo el tiempo sacando tiempo de nuestro trabajo y corriendo como tontos para colgar cuanto antes un artículo en una situación donde las conexiones a Internet son pocas y malas? Muchas veces no teníamos una respuesta para todas estas preguntas, pero tu carta comienza ya a responder a algunos de estos interrogantes.

Te imagino como muchas otras personas, enfrascado en tu trabajo y tus luchas diarias, intentando sacar adelante a tu familia y llegando a final de mes algo justito teniendo en cuenta que posiblemente tendrás una onerosa hipoteca que vas a dejar de herencia para futuras generaciones. Creo que, como a muchas otras personas les sucede, tienes dentro un gusanillo que te dice que la vida es mucho más que lo que te presentan a diario en los medios de comunicación, mucho más que el “periodismo de investigación”, eufemismo para encubrir la más infame telebasura y el entretenimiento morboso, mucho más que la política con sus intereses encubiertos y su permanente crispación, mucho más que Hollywood, sus héroes y sus maravillosos efectos especiales… no te falta razón, la vida es mucho más que todo ese mundillo que nos montamos. Comprendo tu hastío, tus dudas y tu desasosiego interior. Por otra parte, me alegro que no cedas a la apatía y sigas buscando un sentido.

Como tú, queremos cambiar este mundo y sus relaciones de poder. Queremos contribuir a que sea más justo e inhumano, a que podamos tener más progreso pero para todos, no “para los de siempre”; queremos conservar este maravilloso mundo natural que nos rodea, queremos que los niños no conozcan la enfermedad, la violencia, la explotación… todo eso se conseguirá cuando podamos ser conscientes de las desigualdades en las que vivimos y no las aceptemos como algo que está ahí inamovible sino que intentemos cambiar las mentalidades, las políticas y sobre todos los corazones. Sé que tú también estás en esa lucha, intentando aportar a tu granito de arena… lo cual no es poco.

En esta situación, nos damos con un canto en los dientes y nos consideraremos las personas más dichosas y gratificadas si cualquier historia, frase o pensamiento de este humilde blog te ha llegado a emocionar o te ha dado un nuevo sentido para luchar en el día a día de tu trabajo y de tu vida familiar. No deseábamos más. Intentaremos seguir en la brecha, intentaremos no defraudarte ni a ti ni a los que sienten como tú la necesidad de saber más de otros y de enriquecerse con lo que se cuece en las antípodas del mundo.

Mil gracias por tu apoyo y tu cariño.
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