Un encantador "yuppie" en la selva africana

(JCR)
A los treinta años José Maria Márquez tenía todo lo que cualquier joven puede desear en la vida: dos carreras terminadas con brillantes notas en

el ICAI de Madrid, un trabajo en un banco internacional en Holanda y un buen sueldo. Era para sentirse completamente satisfecho. Y si embargo dentro de si mismo sentía una honda insatisfacción, que el mismo compara con la tristeza del joven rico del evangelio, al que Jesús pidió: "Ve, vende lo que tienes y dáselo a los pobres..."

Aquello fue hace trece anos. Un día decidió dejar su trabajo y marcharse a Calcuta, a trabajar como voluntario con las monjas de madre Teresa. Allí estuvo seis meses. Poco después marcho a Malaui, donde trabajó en la construcción de un hospital y su administración. Allí pasó seis años.

En Malaui conoció a la que hoy es su mujer, Maaike, de nacionalidad holandesa, que también trabajaba como voluntaria en otro proyecto de rehabilitación de niños poliomielíticos. Después de tener dos niños (hoy son los felices padres de cinco) decidieron que lo mejor era volver a España para que sus niños pudieran tener una educación adecuada.

Sin embargo, ambos se sintieron irremediablemente afectados por el “mal de África”. Durante dos años José María trabajó con Cáritas España en el seguimiento de proyectos en Sudán. En el 2003 fundó la organización África Directo, a la que hoy dedica sus energías. Con él trabajan dos hermanas, Guadalupe y Lourdes Martín Laborda, que anteriormente trabajaron en Manos Unidas.

África Directo apoya hoy diversos proyectos de desarrollo en 17 países de África, como Malaui, Uganda, Mozambique, Republica Democrática del Congo y Sierra Leona, entre otros.

Niños de la calle en Goma (Congo), antiguos niños soldados en Sierra Leona, niñas ciegas en Arua (Uganda) y enfermos de SIDA en Malaui son algunos de las personas que se benefician de sus proyectos.

Todos los donativos que reciben de personas particulares y de distintos organismos oficiales, como ayuntamientos, bancos o comunidades autónomas, se destinan íntegramente a los beneficiarios. Todo el personal de África Directo trabaja de forma totalmente desinteresada, como voluntarios.

Conocí a José Maria Márquez hace tres anos en España, aunque muy brevemente. Hace dos anos pedí ayuda a África Directo para que nos pagaran los salarios de nuestro personal sanitario en el dispensario de Minakulu, en la parroquia donde he trabajado desde el año 2000, y respondieron en seguida. En Noviembre del 2005, la concejalía de asuntos sociales del Ayuntamiento de Madrid nos concedió una ayuda de 80.000 euros para ampliar las instalaciones del ambulatorio, y África Directo se ocupó de canalizar los fondos y proporcionarnos ayuda administrativa, sin la cual nos habría resultado muy difícil poner en práctica el proyecto.

Ayer José María Márquez visito nuestro proyecto, apenas terminado. Con ayuda de dos hermanos combonianos de la comunidad de Gulu, en el norte de Uganda, la gente de Minakulu tiene ahora un edificio con una sala para consultas antenatales, oficina, sala de personal, sala de observación y laboratorio, mas una casa para voluntarios y otra para un laboratorista.

También hemos comprado una ambulancia. Ahora estamos ultimando las cuentas para presentarlas al ayuntamiento de Madrid.

Casi todos los días nuestro dispensario recibe a unos 70 u 80 pacientes. Se realizan vacunaciones de niños, seguimiento de niños con problemas de desnutrición y consultas medicas esenciales. Y esto es solo uno de los muchos proyectos que África Directo apoya.

José María Márquez es un hombre feliz. Y humilde. Tiene muy claro que tienen que ser los propios africanos los protagonistas de su propio desarrollo. Y siempre insiste en que es la gente la que, unida, consigue hacer milagros. Ellos solo son un puente entre la gente de España que quiere ayudar a África con sinceridad y los beneficiarios de los 17 países donde trabajan.

Les recomiendo que si tienen tiempo visiten su pagina web, porque merece la pena. www.africadirecto.org
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