...y pasarán 30 años de estas visiones proféticas.


Tengo la cabeza embotada, el caletre recalentado, los ojos del mirar hacia dentro enceguecidos pero con una luminiscencia especial. Siento el trance... Veo más allá...

No, no es mensaje de las esferas, no percibo ningún numen, ángel o aura divina revoloteando. Es algo interior, mío pero también de todos. Más aún, tiene que ver con personajes que supuestamente sirven al pueblo, los veo desperdigados...

He percibido, todavía más, he sentido con claridad el pasado, he llegado a escudriñar los entresijos de lo que se ha convenido en llamar “la política”...

Años 2002 ó 2003. ETA. Callejón sin salida, discusiones agrias en sus conciliábulos clandestinos, asfixia de acciones y vacilación en sus discusiones. Un golpe tras otro en la cabeza de la hydra. Siente el acoso. Se ve acorralada.

Y por ahí, pululando, gente furibundamente enconada contra el partido que goiberna, más proclives al que se siente en el ostracismo opositor, pero sin adscripción definida. Tienen acceso y contacto directo con quienes antes tuvieron el poder en sus manos y ahora no son nada. Les llegan rumores de la crisis por la que pasa la banda de facinerosos. Ya corre el año 2003.

Y sin pasos intermedios, he visto reuniones enigmáticas, propuestas aventuradas, favores al fiado y concesiones bajo palabra:
--“Haremos lo posible...”,
--“Os haremos ganar las elecciones...”,
--“Algo tendréis que dar...”,
--“negociaremos...”
--“buena voluntad...”,
--“otras formas...”,
--“nosotros no podemos, sería nuestro fin...”.
--"¿buscar intermediarios? Mejor, cabezas de turco..."
--¡Feliz coincidencia de días!
-–El Islam como pretexto...


Se me ponen los pelos de punta, me asaltan dudas, surgen las preguntas a raudales, pisándose unas a otras, como en tropel. Pero no puedo por menos de relatar lo que, como entre una nube espesa, percibo.

Y una actividad frenética de viajes, bajadas “allá”, transportes de sustancias viscosas, más transportes, un lugar recóndito al S de Madrid, señuelos, mundo del hampa, rostros de gente que no es de aquí, ellos saben algo...
--Esta “goma” es especial, no tiene nada que ver con lo que vosotros usáis...

En otro lugar veo... parecen policías o jefes de policía, ¿o son funcionarios?...cara de amargura, pestes por su boca; expresiones de resentimiento; deseos de venganza...

Y de repente un estallido cósmico, un día que revienta, una luz brillante como chispas de soldadura que, inmensa, salta en pedazos, cuatro pedados, y se esparce a chorros por el aire teñido de rojo de la ciudad.

Y luego días negros y otros grises y otros espesos y alguno muy oscuro...
--¿Qué hay de lo que prometisteis?
--¡Pero no podemos acceder a tantas cosas!
--¡Pues se acabó!
--¡Vosotros tenéis más que perder!
--¿Creéis que no podemos hablar? Hablaremos.
--¡Chapuceros, habéis cargado demasiado las tintas!¡Cómo se os ha ido la mano!

Y aquí y allá inocentes “in fraganti” y unos pocos, culpabilizados, hoy en silencio para siempre...

Visión del pasado...

Pero seguía y seguía viendo... Y discurrí por lo venidero. Y vi cómo pasaron veinte años, quizá treinta... El futuro se me hizo pasado. Y ETA fue un recuerdo. Y lo que antes fuera un Partido sólido, quedó resquebrajado, roto en pedazos, dejó de existir.

Algunos dirigentes honrados pagaron por “los otros”. Hoy, quienes nada tuvieron que ver con “aquello” se arracimaron en una Agrupación marginal. Muchos pasaron por las cárceles, alguno murió de forma un tanto extraña antes de poder hablar... Y en quienes confiaron con su voto en ellos, nostalgia, mucha nostalgia teñida de amargura.

Pero al fin se supo “la verdad”. Y España comenzó un proceso de catarsis, de renovación, de unión; pudo mirar hacia delante sin fijarse en los cadáveres podridos que fueron quedando por las cunetas.

Había más españoles por todas partes.

Edición: 11/II a la 11h11'11"
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