Bolinaga y la piedad

En estos últimos días, no hay foro público ni privado, en el que no se aborde el tema Bolinaga. Es un caso que levanta ampollas y en el que no se ponen de acuerdo ni las derechas, ni las izquierdas, porque salen a relucir distintos puntos de vista que tienen carácter político más que otra cosa.

Se me ocurrió defender la excarcelación ante un grupo de amigos y me maltrataron con nadie a mi favor. Todos querían, que un hombre que había mostrado tanta crueldad y no demostraba signo alguno de arrepentimiento, debía morir en la cárcel. Más o menos el argumento que se defendía era el diente por diente. Pero de seguir este camino, nosotros, los que nos considerábamos menos crueles y sanguinarios, debíamos actuar según patrones de conducta que, al fin y al cabo, no eran los nuestros. Yo no robo al ladrón que me ha robado.


Cuando invoqué el caso de la piedad, un jurista me respondió que este valor no debe entrar en las resoluciones del estado, pero la ley abre una puerta para la excarcelación de los enfermos terminales ¿Qué motivos tuvo en su día el legislador para introducir esta posibilidad? ¿No estaría influenciado por la misericordia ante el que sufre?

Me ha dado mucho que pensar, que los más conservadores a nivel de fe, eran los que más se revolvían ante la posibilidad de que Bolinaga muriera en su cama. Me acordaba de las palabras de Cristo perdonando en la cruz a sus asesinos y recomendando a sus seguidores que perdonaran 70 veces 7. No creo que el estado deba de ser tan generoso pero ¿no debíamos los cristianos defender la excarcelación para estar acordes con nuestros principios? He acabado por no tener las ideas claras y me gustaría escuchar argumentos que me convencieran, en un sentido o en el otro.
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