Lo pesados que se pusieron para que la Iglesia les borrara de los libros de Bautismo. Como si con ello consiguieran algo. Salvo dar la murga. Hoy el Tribunal Supremo les ha dicho que podían irse con la música a otra parte. Que con la Iglesia no tenían nada que rascar. A estar en los libros no hasta que se mueran sino hasta que dure el libro. Que será muchísimo más.
Me alegra mucho la noticia. Y como podrá observarse por la fotografía que he encontrado no llegan ni a cuatro gatos. Esa era la manifestación ante el arzobispado de Madrid. Cuatro jubilatas que no saben en que entretenerse. Realmente un clamor social.
Que a ''eso'' los medios de comunicación le hayan dado tanto protagonismo indica clarísimamente en que manos están.