Pues que mal lo hacen los obispos españoles,

Si este pobre comentarista va recibir en un año, que además es el primero de su existencia, prácticamente la mitad de las visitas que la Conferencia episcopal es que la web de los obispos es un desastre.
Bien sé que no son ellos quienes elaboran la página pero lo cierto es que no saben elegir a los responsables de llevarla. Y eso en un año en el que, además, vino el Papa a España.
Yo no puedo saber lo que ocurrirá con la torre de esta cigüeña en este año 2007. Si Dios me dará salud, si me aburriré de este empeño diario, si los visitantes se aburrirán y dejarán de concurrir... Pero, si se mantuvieran las cifras de enero, y hasta el momento, todos los meses, salvo agosto, superaron, y en ocasiones muy notablemente, las del mes anterior, en 2007 tiene este Blog las mismas visitas que la web de los obispos. Y eso no es presentable. Por los obispos.
Pero la indiferencia ante lo que los obispos hacen es mucho más grave todavía. Todos los obispados, concretamente todos menos uno, tienen una web diocesana. Seguramente muchas de ellas con varios años de existencia. Acabo de repasarlas. Y los resultados son desoladores.
La mayor parte de ellas no indican el número de visitas que han tenido. Y casi hacen bien. Porque las cifras son como para cerrar.
Los que dan unas cifras más altas son Getafe y Cádiz-Ceuta. Que en toda la vida de la web han recibido 180.158 y 178.152 visitas. Le siguen Burgos y Jerez, con 130.172 y 125.527. Las que este Blog ha recibido en el mes de enero.
Después prácticamente la nada: Lérida, 73.460; Guadix, 64.949; Huelva, 63.779; Coria-Cáceres, 52.111; Tortosa, 49.401; Palencia, 46.152; Astorga, 36.082; Ibiza, 28.020.
Y ya menos que la nada, Segovia, 11.236 y Gerona, 9.361. En un par de días tiene esta torre más visitas que esas webs diocesanas a lo largo de toda su historia.
Pues hay algo que no funciona. Y los obispos tienen que espabilar porque internet es el futuro. Dentro de poco dejarán de existir los periódicos impresos. Y los obispos, tanto en sus diócesis como en cuanto Conferencia episcopal no pueden dejar pasar este tren sin subirse a él. Si no lo hicieran enseguida se arrepentirán.
Sus webs tienen que ser sitio de visita obligada por los católicos. Pero para que ello ocurra tienen que ser ágiles, informativas, atractivas, renovadas diariamente... Cuesta poquísimo. Sólo no hay que encargárselas al más bobo de la diócesis o a uno que esté tan ocupado que no la pueda atender.