Un seminario Redemptoris Mater en Pamplona.

Ya existe el Redemptoris Mater de Pamplona. A rejalgar ha tenido que saberles a la vieja guardia de momias clericales que aun pululan por Navarra. Y unas cuantas todavía muy cerca de Don Francisco Pérez.

Paso a paso, sin prisa pero también sin pausa, el nuevo arzobispo se está haciendo con la diócesis. Y por los informes que me llegan la diócesis está encantada con él. Uno, que es proclive a la indignación y a la patada en esos traseros encallecidos tras tantos años posados en las sillas del poder eclesiástico, utilizado para hundir a la diócesis más católica de España, hubiera cortado inmediatamente por lo sano. Don Francisco Pérez es más partidario de la sonrisa que de la patada. Pero esa sonrisa no es la estólida de ese otro que nadie sabe a que puede deberse salvo que le regocije el ver como se muere su archidiócesis o como se desgarra a los niños en el vientre de sus madres gracias al dinero que aporta uno de sus sacerdotes.

En Pamplona se comienzan a notar las puntadas que va dando su arzobispo. Y son puntadas con hilo. Que terminarán recomponiendo un tejido tan deteriorado. Ya vendrán los ceses. Ejercitemos hasta entonces la virtud de la paciencia.

Otro seminario kiko. Con lo que eso indigna a lo peor. Se abre con ocho seminaristas. Pues un motivo para que sonría el arzobispo. Y también los demás debemos asociarnos a esa sonrisa. Los estudios los realizarán en el Centro de Estudios Teológicos del Seminario Diocesano. Al que quiero suponer mejor del que se encontró. Y hay cosas que se arreglan solas. Porque el ojo del amo engorda al caballo. Y más de uno se va ahora a contener. Aunque sólo sea por si acaso.

El arzobispo recuerda en su última comunicación, fechada en el próximo 5 de octubre, ya ven que aquí nos anticipamos a los acontecimientos, la instalación de la Adoración Perpetua en la iglesia de San Ignacio. Me pareció una excelente decisión de Don Francisco que por lo que me dicen ha tenido buena acogida.

Anuncia también la llegada a la archidiócesis de los redentoristas a quienes ha encomendado la parroquia de los Santos Mártires de Uganda. No sé yo bien como están hoy los redentoristas, antaño tan activos en la salvación de las almas. Ya hemos dicho hace muy poco que habían pasado de 7.540 en 1973 a 5.601 en 2007 por lo que extraña se puedan hacer cargo de nuevos ministerios. Esperemos que sean una verdadera ayuda en la recuperación católica de Navarra y no un obstáculo a la misma.

También ha admitido a una congregación para mí absolutamente desconocida. Los Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial. De origen colombiano. El nombrecito se las trae pero eso es lo de menos. Son seis, parece que unos cuantos de ellos en periodo de formación, y desarrollarán su labor en Marcaláin y pueblos aledaños. Que el Señor esté con ellos.

Preocupado por las vocaciones anuncia también iniciativas al respecto. Y quiere que se consolide el la archidiócesis el sacramento de la Penitencia. De los diez párrafos de su comunicado uno va dedicado a ello. A la confesión individual. No a la otra que había sido tan tolerada, cuando no animada, por Cirarda y también consentida, si bien con más reservas, por Sebastián. No sé si hoy sigue tan extendida, puede ser que alguien nos informe de ello, pero, si así fuere, bueno sería que se enterara el arzobispo.

Me parece una excelente idea la implicación de los monasterios contemplativos en la vida diocesana y a la diócesis en ellos. Seguro que eso puede dar muchos frutos.

Estamos ante un programa excelente y no abrigamos duda de que el arzobispo hara lo imposible para llevarlo a cabo. Que el Señor le asista en ello. Y si mis amables lectores hoy elevan a Dios una oración por la archidiócesis de Pamplona y la diócesis de Tudela y por su arzobispo tampoco estará de más.
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