Se ha hablado mucho de primavera en los países árabes, y se nos llenaba el corazón de alegría al ver que las reclamaciones del pueblo surgían efecto. Ahora al cabo de un tiempo viendo los tristes resultados vemos la hermosa primavera truncada en un crudo invierno con la duda de cuando va a terminar esta situación y si hay esperanza de un resurgir primaveral.
El régimen sirio que no ha dado el brazo a torcer con el resultado de una tremenda guerra civil que ha costado la muerte de más de cien mil personas. Egipto con un gobierno derrotado es un enfrentamiento violento con los partidarios de uno y otro bando que no hace más que acrecentar el odio entre los partidarios de ambos lados y con el resultado de muchas muertes en sus enfrentamientos. El ramadán, en Egipto, tiempo de oración y misericordia brilla por su ausencia.
Algunos regímenes muy totalitarios han logrado acallar el pueblo con mano férrea, ¿podrá esta mano mantener al pueblo a raya o tendrán que ceder? Que Alá, el dios al que invocan casi la totalidad de los habitantes de estas latitudes y el Dios del Padre de nuestro Señor Jesucristo, invocado por una minoría cristiana de estos países ayude a todos a encontrar caminos de pacificación y reconciliación. Texto: Hna. María Nuria Gaza.