Si todo es de todos NO a los recortes en Solidaridad

Podríamos decir que: La crisis está “justificando” diversas medidas de recorte presupuestario en las administraciones públicas. En el caso del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz las decisiones tomadas por el consistorio del Sr. Maroto han afectado especialmente a las áreas de la cultura y las políticas de cooperación social. Esto ha provocado una reacción de particulares y colectivos afectados y afines al mundo de la cultura y de las ONGDs. Y la asistencia social.
Así en el ámbito de la Cooperación con el tercer mundo la Coordinadora de ONGDs de Euskadi ha elaborado una carta dirigida al Alcalde de la ciudad que reproducimos a continuación y que a través de su web invitan a adherirse mediante la firma on line de la misma.

Destinatario: Javier Maroto, Alcalde de Vitoria-Gasteiz.
Cooperar para transformar.


En defensa de la solidaridad internacional desde Vitoria-Gasteiz
El compromiso solidario de la ciudadanía vitoriana y de sus representantes políticos impulsó al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a poner en marcha en 1988 una política de cooperación al desarrollo que siempre se ha caracterizado por su calidad. Ha sido, junto al de Córdoba, el primer consistorio del Estado en destinar una parte de su presupuesto a erradicar la pobreza y a sensibilizar a la población sobre las causas que la originan. Además, ha sido el primero en alcanzar y superar el histórico compromiso de destinar el 0,7% de su presupuesto a cooperación internacional. Así, fruto del esfuerzo de la ciudad y del consenso de los distintos partidos políticos el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha conseguido ser un ejemplo a seguir en cuanto a políticas municipales de cooperación al desarrollo. Tras más de 20 años son muchos los logros, pero principalmente destaca que decenas de miles de personas tienen hoy mejores condiciones de vida y una mayor capacidad para reivindicar sus derechos más fundamentales.
Paradójicamente, hoy asistimos a recortes del gasto social, incluida la cooperación al desarrollo, que en la práctica se traduce en cercenar derechos de la ciudadanía. Todos estos avances históricos de la ciudad pueden quedar en papel mojado ya que el borrador de los presupuestos municipales de 2012 que el equipo de gobierno maneja reduce el importe destinado a cooperación al desarrollo en casi un 90%. Si el actual consistorio finalmente aprueba este presupuesto, en 2012 la política de cooperación al desarrollo del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz no sólo dejará de ser un referente y un ejemplo a seguir, sino que quedará reducida a su mínima expresión, lo que supondrá casi su eliminación total.
Precisamente en momentos de crisis como el actual las personas deben ser la prioridad absoluta de todas las políticas municipales, por encima de cualquier otro tipo de interés. Lo que forma parte de la identidad de la ciudad y de las redes de solidaridad que existen en ella no puede verse ni mermado ni relegado a un segundo plano utilizando a la crisis como excusa. Las políticas públicas, en este caso las de cooperación al desarrollo, son un legado de la ciudad y de sus habitantes, cuyo liderazgo solidario han ejercido con orgullo durante mucho tiempo.
Por tanto, no es honesto despreciar de esa manera el trabajo en cooperación que la ciudad ha llevado a cabo gracias a la implicación directa de su sociedad civil y sus representantes políticos. Tampoco es moral llevar a cabo estas sangrantes reducciones porque la cooperación al desarrollo tiene una traducción humana, una clara repercusión en materia de educación, salud, promoción de la equidad entre mujeres y hombres, fomento de infraestructuras… en millones de personas que viven en situación de pobreza y desigualdad en los países empobrecidos. También se verán afectadas las acciones e iniciativas que se desarrollan en nuestro entorno para sensibilizar a la ciudadanía sobre las causas de la pobreza con el fin de construir un nuevo modelo de desarrollo que, a diferencia del actual, no genere riqueza a muy pocas personas y pobreza a una gran mayoría de personas del mundo.
Ante esta situación, reclamamos que se rectifique la propuesta inicial del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz de manera que estos presupuestos recojan y apliquen los compromisos políticos y sociales vigentes en materia de cooperación al desarrollo. Unos compromisos logrados por consenso y que se plasman así en el Plan Director de Cooperación al Desarrollo 2010-2013: “El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz se compromete a destinar el 1% del presupuesto municipal calculado como porcentaje de la suma de los ingresos corrientes (capítulos 1 a 5 de ingresos) del presupuesto municipal, en concepto de Ayuda Oficial al Desarrollo a lo largo del período de vigencia del Plan Director 2010-2013”.
Asimismo, hacemos extensible esta demanda al resto de grupos municipales con representación en el consistorio, en especial al PSE como socio preferente a la hora de aprobar estos presupuestos. No sería coherente que un partido que en el Gobierno Vasco ha demostrado su compromiso y voluntad política con la cooperación al desarrollo permita en Vitoria-Gasteiz la casi total eliminación de esta política que afecta a tantas personas.
Coordinadora de ONG de Desarrollo de Euskadi
www.ongdeuskadi.org

Non solum sed etiam.
Es un dato paradójico a la par que habitual que en tiempos de crisis la solidaridad privada crece y la institucional se reduce. La Iglesia sabe mucho de este fenómeno ya que en repetidas ocasiones ha constatado el incremento de sus recaudaciones en campañas de Cáritas, de Manos Unidas o de Misiones, como el DOMUND o la Infancia Misionera, o en el caso de las diócesis vascas la Jornada del 19 de Marzo.
No vamos a negar que las instituciones públicas son una fuente de ayuda importante en muchos proyectos concretos y gracias a las aportaciones de ellas en muchos lugares pueden tener agua, techo digno, comida, servicios médicos, y educación.
Pero mi reflexión es la siguiente: si en el ánimo particular, del ciudadano, la gente, la masa social, se rasca el bolsillo más que nunca en tiempos de vacas flacas, ¿por qué nuestros gobernantes deciden recortar el gasto de NUESTRO DINERO en lo que más nos preocupa e individualmente nos esforzamos?

Acaso se les olvida que ellos son gestores de un dinero que es DE TODOS. Si la voz de las urnas hablan de quien se quiere que gobierne, podríamos decir que las cifras de las campañas solidarias hablan de donde queremos que vaya nuestro dinero.
Como dice Luis Guitarra: Si todo es de todos la Deuda del mundo es una injusticia; Si todo es de todos los que tienen tanto que no pidan más; Si todo es de todos ¿ por qué hay tanta gente que no tiene nada?; si todo es de todos las deudas eternas tendrán un final.
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