“Llueva o no llueva, todos fuera”. ¡Es la hora! Portazo en la Catedral de Salamanca

(José M. Bermejo).- Tormenta de verano. Chaparrón sobre la bellísima universitaria y cosmopolita ciudad de Salamanca. Rayos tenues de luz al atardecer serpentean por sus fachadas de piedra centenaria y reflejan destellos en los enlosados charcos ocasionados por los goterones de unas nubes caprichosas que, precisamente, a las siete y media en punto de la tarde del domingo 14 de julio, "abastillada" y memorable fecha revolucionaria, orinan agua bendita sobre el sagrado templo y alrededores. A punto.

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