LUIS MARIÁN
En nuestro entorno postmoderno -o como lo queramos llamar- la mayoría de nuestros conciudadanos poseen una perspectiva frecuentemente distorsionada del Jesucristo de los evangelios en cualquiera de sus facetas. Aunque se habla de una sociedad de tradición cristiana, lo cierto es que pocos son los europeos que saben de qué se habla cuando escuchan acerca de conceptos como la gracia, la redención o nacer de nuevo en Cristo. Algunos ni siquiera han oído de esto jamás, una tendencia que aumenta si nos referimos a las nuevas generaciones. Sin embargo, sí que es cierto que la calle tiene suficientemente claro que la inmensa mayoría de los cristianos condenan sin paliativos la práctica del sexo homosexual. Por esta razón, y ante la contundente insistencia pública de algunos creyentes en relación con el asunto, no son pocos quienes nos preguntan si es realmente la condena de la práctica homosexual en la que pudiera incurrir un agnóstico o un ateo es el asunto más apremiante para ser predicado en nuestro entorno.
(SIGUE... )