La presencia de Dios

BEATRIZ GARRIDO

En una ocasión escuché de una mujer, que estaba profundamente absorta leyendo un libro. La radio y la televisión estaban apagadas, toda la casa parecía estar en silencio. De repente, es como si todo lo que le rodeaba estuviese muerto, como si todo lo que estuviera vivo se hubiera ido... y ... así fue!!!... se había ido la electricidad!!!... Más tarde aquella mujer comentó: “me había olvidado de que algunos aparatos eléctricos, emiten un zumbido apenas audible. Estaba tan acostumbrada a ese zumbido, que ya no era consciente de él”.


Esa misma experiencia, fue la que tuvo Jacob en Betel, la presencia de Dios era tan normal y cotidiana (no se me olvida que, en aquella época, el Espíritu Santo no estaba permanentemente dentro de los suyos) que tuvo que decir: “Ciertamente, el Señor está en este lugar y yo no lo sabía”.

Y... acaso no nos sucede -alguna vez- a nosotros lo mismo???...

En ocasiones cantamos aquello de: “Dios está aquí, qué precioso es!!!... El lo prometió donde están dos o tres...”... Hasta ahí bien; pero... luego añadimos: “Quédate, Señor, en cada corazón.... quédate, Señor en mi”...”

Puede leer aquí el artículo completo de esta locutora y escritora gallega de fe evangélica titulado La presencia de Dios
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