Marcha contra la intolerancia religiosa en Brasilia

Patricio Downes (RD) La Federación Brasileña de Umbanda y Candomblé se congregaron este miércoles en Brasilia, congregó a sus integrantes frente al Museo de la República, para marchar luego el Congreso Nacional donde realizaron el "lavagem" o lavado de las escalinatas del edificio como forma de protesta en contra de la intolerancia religiosa y en defensa de políticas públicas en favor de las religiones que se consideran discriminadas o perseguidas. Se trata de la "Primera Marcha de las comunidades del Terreiro del Distrito Federal y Entorno" começou em frente ao Museu da República e terminou com uma lavagem da rampa do Congresso Nacional.

El "lavagem" es una ceremonia de purificación clave para este credo, que también se realiza cada año durante la fiesta del Señor del Bomfin (del buen fin o de la buena muerte) que cada enero se realiza en San Salvador de Bahía, en una espectacular muestra de sincretismo religioso y convivencia de la fe católica con los ritos orixás.

Antes de la multitudinaria procesión, que bien podría confundirse con la fiesta del carnaval, y en cierta forma lo es, las mães lavan (lavagem) las escalinatas del templo católico del Señor de Bomfin, ubicado en una colina. Durante la noche, su contorno arquitectónico es iluminado por guirnaldas y su imagen que sobresale en medio de la oscuridad, con el Atlántico como fondo, es sobrecogedora.

El martes pasado, en la playa de Copacabana, Río de Janeiro millares de fieles de diferentes religiones, según la red O'Globo, la mayoría vestida de blanco, ocuparon un kilómetro de la orilla del mar. En la Segunda Caminata en Defensa de la Libertad Religiosa, participaron umbandistas, católicos, evangélicos, musulmanes, candomblecistas, kardecistas, judíos y presbiterianos.

Pera la mayoría estaba forma por los centros umbandisas y de los terreiros de candomblé de Rio, Baixada Fluminense y también de otros estados.

Llevaban banderas con pedidos de paz y exhibieron recortes de reportajes periodísticos sobre los ataques y devastación sufridos por sus templos. Los grupos Olodum e Ile Ayiê entonaron cánticos afro y canciones evangélicas, con un toque o estilo iorubá, como símbolo de la integración respetuosa de las creencias.

Entre los presentes, el ministro Edson Santos, de la Secretaría Especial de Políticas de Promoción de la Igualdad Racial, quien dijo que en rio se está realizando un censo que revelará el número de casas religiosas y sus condiciones socioeconómicas, con el fin de crear un programa de apoyo a los templos.

La presidenta de la Congregación Espírita Umbandista de Brasil (Ceub), mãe Fátima Dantas, defendió el diálogo como principal arma contra la intolerencia religiosa.
Volver arriba