Relevo en Trujillo

Mons. Vicente, boconés de nacimiento, ejerció su ministerio sacerdotal en Caracas y allí comenzó su labor como obispo auxiliar. Desde 1976 y hasta 1982 fue Coadjutor de Mons. Rojas Chaparro y lo sucedió a su muerte. Los últimos treinta años lo han tenido al frente de la grey trujillana a la que deja dotada de un clero numeroso y de una organización diocesana floreciente. Su sencillez y cercanía, unido a sus dotes de hombre piadoso y culto, deja una estela de bien y permanecerá en su tierra, al lado del Seminario.
Monseñor Cástor Oswaldo Azuaje Pérez, OCD, su sucesor, nació en Maracaibo en 1951. Realizó los estudios eclesiásticos de Filosofía en el seminario de los padres capuchinos y en el arquidiocesano de Zaragoza, España. Transcurrido un año en el monasterio carmelita del Monte Carmelo, Israel, realizó los estudios de Teología en el Instituto Pontificio de Espiritualidad Teresianum de Roma. Obtuvo la licenciatura en Teología Moral en la Academia Alfonsiana de Roma y realizó estudios de espiritualidad en el Centro Internacional de Teología Espiritual de Ávila, España. Hizo los votos solemnes en la Orden de los Carmelitas Descalzos el 31 de agosto de 1974. Fue ordenado sacerdote el 25 de diciembre de 1975.
Trabajó como sacerdote en Costa Rica de 1978 a 1984, y en Venezuela desempeñó su ministerio en las ciudades de Barquisimeto (1984-1993) y Mérida (1993-2005), prestando también su servicio como profesor de teología en los respectivos seminarios. De 1998 a 2005, desempeñó el cargo de vicario episcopal para la Vida Consagrada en Mérida y, de 2005 a 2007, fue delegado general para Venezuela de los Hermanos Carmelitas Descalzos. El 30 de junio de 2007 fue nombrado obispo titular de Vertara y auxiliar de Maracaibo. Recibió la ordenación episcopal el 31 de agosto siguiente.
El próximo 9 de junio tomará posesión de la Diócesis de Trujillo. Desde ya le deseamos un ministerio fecundo en una tierra que conoce y a la que quiere dar lo mejor de sí. ¡Ad multos annos!
Mons. Baltazar Enrique Porras Cardozo