Cada gallego dona sólo 8 € al año en limosnas y gasta 64 en el gordo

Confiando en el compromiso de los fieles, Compostela espera recaudar este ejercicio más de 10,8 millones de euros, cifra que representa el 34% de su presupuesto global (31,5 millones de euros). Pese a que en este capítulo se prevé un incremento ligeramente superior al 6% con respecto al año anterior, la cuantía seguiría quedándose muy lejos de lo que invierten los gallegos en probar fortuna.
Aunque los creyentes siguen siendo una fuente de ingresos primordial, en los presupuestos de otras diócesis de la comunidad cobran peso otros conceptos. En Ourense, resulta especialmente significativa la entrada de capital a través de las celebraciones eucarísticas. Sólo por la retribución obtenida de las misas, la administración eclesiástica de As Burgas (con 735 parroquias) prevé ganar este curso 150.000 €, un 6% del monto total. Por contra, los donativos (colectas y fiestas en santuarios) ascienden a 60.000 €, lo que apenas representa un tres por ciento de las cuentas de la diócesis (2,4 millones de euros), según las cifras que la Vicaría de Asuntos Económicos ha colgado en su web.
Sin privilegios
Homilías y limosnas al margen, el principal surtidor de la Iglesia venía siendo tradicionalmente el Estado. La historia ha dado un vuelco y, en pleno crac económico, la Conferencia Episcopal Española se enfrenta a un nuevo panorama. Perdidos todos los privilegios, la autofinanciación de la curia ya es una realidad y recibe exactamente el mismo trato que una ONG.
Eso sí, tras un duro proceso de negociaciones, el porcentaje del impuesto de la renta de las personas físicas (IRPF) que podrán dedicar voluntariamente los ciudadanos a la Iglesia ha pasado del 0,52% al 0,7%. Los resultados de la reforma serán palpables en la declaración de la renta que se ha presentado este año (correspondiente a 2007). Para incentivar la contribución de los creyentes, la curia ponía en marcha hace unos meses la campaña X Tantos, Programa para el Sostenimiento Económico de la Iglesia. El desenlace todavía se desconoce, pero el Arzobispado de Santiago, por ejemplo, calcula unos ingresos superiores a los 4,4 millones de euros por este concepto.
CAMBIO DE CICLO El clero huye de la Bolsa
La Iglesia también juega en Bolsa, aunque cada vez menos. Acaba de liquidar su principal sociedad de inversión (Umasges) y se ha ido de Gran Premiere. Pero todavía tiene los 850.000 euros de la diócesis de Astorga en Vayomer. La mayor parte está en Letras y Bonos del Tesoro, es decir, en renta fija. El clero pone fin así a una década de ajetreada actividad en el mercado financiero, ya que llegó a tener invertidos más de 18 millones de euros en Bolsa poco después de haber quedado atrapada en Gescartera.
Muy conservador
Las diócesis gallegas se han caracterizado siempre por su comportamiento conservador y han preferido mantenerse al margen del parqué. Por contra, otras administraciones religiosas con más poder económico como Madrid, Burgos o Astorga han multiplicado bienes con inversiones en Bolsa.
Salvo indicaciones puntuales de la Conferencia Episcopal Española, la curia compostelana gestiona su propio capital. Prefiere no arriesgar, pese a que cada año que pasa pierde fuelle y las opciones para engordar capital disminuyen. El Arzobispado de Santiago dispone de 31,5 millones de euros para afrontar el ejercicio 2008, un 2,63% menos que en 2007. Aunque el horizonte que se avecina no resulta especialmente halagüeño, el órgano eclesiástico con más peso en la comunidad gallega ha optado por salir adelante con las aportaciones voluntarias de los fieles y la gestión de su propio patrimonio.
Las claves
Construcción de nuevos templos
Paradójicamente, la crisis no es capaz de frenar la expansión de la Iglesia. Ni siquiera el pinchazo de la burbuja inmobiliaria modera el ansia de construir casas del Señor. Santiago destinará este año el 36% de sus fondos a nuevos templos y grandes reformas.
Tres en Compostela y dos en A Coruña
La partida para levantar templos supera los 6,3 millones de euros, y el pellizco que corresponde a Santiago se invertirá en suelos en San Lázaro, Meixonfrío y Santa Marta. El resto se reparte entre la recién inaugurada iglesia de Os Rosales y los Santos Ángeles, ambas en A Coruña .