Ciuraneta, el obispo valiente

Josep Pla decía que fumaba para encontrar el adjetivo. Pero no hace falta hacer uso del tabaco para hallar la palabra que define la prelatura de Francesc Xavier Ciuraneta: valentía. Y es que el obispo de Palma d’Ebre ha demostrado en los siete años que ha estado al frente de la diócesis que ha defendido, por encima de cualquier otra cosa, los intereses de Lleida y de sus feligreses.

Lo ha hecho, sobre todo, con el Museu Diocesà, pero también con otros proyectos importantes para la diócesis, como la reapertura del Seminari Diocesà o la restauración de la Acadèmia Mariana, una de las joyas arquitectónicas de la ciudad.

Francesc Xavier Ciuraneta (Palma d’Ebre, 1940) fue ordenado sacerdote el 28 de junio de 1964 en Tortosa, mientras que en 1991 Juan Pablo II lo nombró obispo de Menorca. Ciuraneta sustituyó en 1999 a Ramon Malla al frente de la diócesis, un obispado del que será obispo emérito junto al propio Malla cuando se produzca su relevo.

Sin duda alguna uno de los aspectos más destacados de la prelatura de Francesc Xavier Ciuraneta ha sido la decidida defensa que ha hecho de la cuestión del Museu Diocesà desde su llegada a Lleida. De hecho, el obispo pidió a Roma que se volviera a iniciar todo el proceso cuando aparecieron nuevas pruebas que demostraban la titularidad de las obras en litigio.

Estos documentos explicaban que el obispo Messeguer –fundador del Museu Diocesà– había comprado y permutado las obras de las parroquias de la Franja con la finalidad de crear un museo para salvaguardar el arte y explicar su carácter litúrgico a los seminaristas. Desde entonces Ciuraneta ha recurrido todos los decretos administrativos de la Signatura Apostòlica que obligaban a entregar las 113 obras en litigio al obispado de Barbastro-Monzón, mientras que recientemente ha elevado la causa al Tribunal de la Rota, el organismo que estudia las cuestiones civiles de la Iglesia, para probar la titularidad de las piezas.

Durante estos años Ciuraneta también ha reabierto el Seminari Diocesà, que permanecía cerrado desde hace años, y en el que actualmente estudian seis seminaristas. De su prelatura también destaca la inauguración de las parroquias de Sant Antoni Maria Claret y Santa Teresa de Jornet, aunque uno de sus principales logros fue la restauración de la Acadèmia Mariana de Lleida, uno de los edificios con más historia de la ciudad.

La incorporación de los laicos a la dirección de los departamentos, delegaciones y organismos diocesanos y el Pla de Pastoral Obrim Nous Camins son otros de los retos que se marcó Ciuraneta al frente de la diócesis. El obispo de Palma d’Ebre también ha impulsado la publicación de la historia de las raíces cristianas de Lleida, una obra en la que participan varios historiadores.

Francesc Guillaumet(La Mañana)
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