Te acabo de comer, Dios alimento,
horneado en el seno de María.
Contigo, soy yo mismo Eucaristía.
Conmigo Tú, Dios como Tú me siento.
Al respirar te va a llevar mi aliento
a todos los latidos de este día;
daremos luz y vida y alegría
al ciego, al marginado y al hambriento.
Comerte lo inventaste para darte,
y es la seguridad de poseerte,
para hacerte presente en cualquier parte.
Y el verte en mí será como en Ti verte,
porque en la Eucaristía hallaste el arte
que a presencia de Ti le cayó en suerte.
ASTOR BRIME
(Generoso García Castrillo)