Enamorarnos de Dios


Tenemos que tener una "obstinada" voluntad de consagrar todo nuestro propio ser y todo el mundo al Creador, que nos posee desde hace ya muchos años. ¿Cómo expresar de otra manera nuestro sacerdocio? ¡Enamorarnos de Dios!

Vamos a recordar la ardiente oración de nuestros años mejores. Cómo a la vez fueron los mejores tiempos para nuestro apostolado. En alguna ocasión me parece que te lo he dicho: todavía quedan por escribir las mejores páginas de nuestra vida. El nos va a ayudar si perseveramos en la oración. Hace algunos días he leído algo como esto: en aquél a quien Dios predestina para sí, hará algo de la nada. Hemos de confiar en el Señor que nos ayudará dentro de nuestra miseria a hacer algo de nuestra nada. Así brillará más su misericordia.

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