No llegan dispensas y matrimonio civil

Estamos convencidos de por encima del Derecho Canónico, está la realidad teológica, y que, en caso de pugna, debe prevalecer entre los cristianos el dogma sobre el derecho. Y recordamos una frase, dicha anteriormente, “Rueguen los obispos a los sacerdotes dispensados que participen como con celebrantes en la fiesta de Jueves, Santo, Vigilia Pascual y otras singulares ocasiones”.
Creo que esta sencilla práctica ayudaría a un mutuo acercamiento. Muchos sacerdotes dispensados no asimilan la marginación eclesial en que se encuentran. Pienso que antes – o por lo menos a la vez – de acercarse a los hermanos separados, es necesario solucionar este problema eclesial.
Hay obispos que han invitado a los sacerdotes dispensados a consejos presbiterales y asambleas diocesanas. Son pasos importantes pero muy aislados. También es verdad que algunos obispos desconfían de nosotros. Continuamos siguiendo a Cristo sin volver la vista atrás de nuestro sacerdocio.
(…)
El asunto más urgente es el de los compañeros que no han recibido la dispensa y han contraído matrimonio civil. Se ven privados de la Eucaristía. Nos parece que la petición de los obispos a Roma debiera ser unánime para que de una vez vaya este asunto con la normalidad de los tiempos de Paulo VI.
Calculamos que un 25% de los dispensados estarían dispuestos a reintegrase en el ministerio sacerdotal. Y sería mayor el número si los obispos apoyaran esta iniciativa.
Otra cosa: mió a los tres meses de dejar la clerecía un sacerdote, y ni una línea apareció en el boletín diocesano, para notificar su defunción, después de haber estado veinticinco años al servicio de la diócesis. Con buena voluntad por parte de los obispos se podría mejorar estas situaciones de olvido y abandono.
He escrito estas líneas en la iglesia, junto al calor del Sagrario. Que las reciba con cariño, Señor Obispos. (Despedida)
Ver página web http://personales.jet.es/mistica