La despenalización de la marihuana no reduciría la violencia en México

Sergio Estrada González / El Semanario de Guadalajara. 21 de agosto.- Ante la posible despenalización del consumo (para uso “recreativo”) de la marihuana en el Distrito Federal, varios sectores gubernamentales, como el de Salud principalmente, han sostenido controversiales encuentros de discusión y han despejado dudas -a medias- sobre si estas modificaciones a la Ley podrían disminuir la violencia en nuestro país. Asimismo, la Conferencia del Episcopado Mexicano, a través de su Secretario General, Monseñor Eugenio Lira Rugarcía, también ha externado su opinión en torno a este asunto tan espinoso para la Sociedad, y especialmente para el sector juvenil.
¿Cuál es su opinión en torno a la posible despenalización del uso de la marihuana en el Distrito Federal?
Monseñor Eugenio Lira: El problema del consumo y tráfico de drogas como la marihuana es algo muy complejo, con amplias repercusiones en la vida de las personas y de la Sociedad; por eso consideramos que debe analizarse con una visión integral, que abarque las dimensiones de Salud, Seguridad, jurídicas, políticas y sociales, entre otras; todo ello, encaminado a encontrar soluciones de fondo. Esta visión integral debe tener en cuenta, principalmente, los beneficios o perjuicios a las personas y a la Sociedad, midiendo las consecuencias al corto, mediano y largo plazos.
Además, antes de actuar es preciso escuchar todas la voces: padres de familia, instituciones de rehabilitación, experiencias de otros países, de las Iglesias y, en especial, de los rehabilitados, tal como lo señala el Manual: “Iglesia, droga y toxicomanía”, del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios, que expone los testimonios de quienes han caído en la drogadicción, los cuales afirman que la causa de ello fue un profundo vacío y desesperación. De ahí, sin duda, la afirmación del Papa: “La liberación del consumo de drogas no reducirá su propagación y su influencia, sino que es necesario afrontar los problemas desde la base”. La respuesta está, pues, en la prevención y, en su caso, en la rehabilitación, con el esfuerzo conjunto de la Familia, el Estado, las Instituciones educativas, de Salud, los Medios de Comunicación, los grupos intermedios, las Iglesia y la Sociedad, para ofrecer a las personas, prioritariamente a los jóvenes, afecto, sentido de pertenencia, seguridad, oportunidad de educación y de trabajo, condiciones económicas favorables, familiares y sociales para su desarrollo integral, así como una formación en valores que den sentido y esperanza de vida.
¿Desde su punto de vista, con la despenalización del consumo de marihuana va a reducirse o a terminarse la violencia?
El problema, como digo, es muy complejo y requiere que se le aborde desde una perspectiva integral. Es necesario ver el tema de Seguridad, además del de Salud, así como el de las repercusiones jurídicas, económicas y sociales; solamente así, podremos tener una visión completa que nos permita afrontar la situación.
¿Tiene la CEM planeado ofrecer Conferencias, Mesas Redondas de discusión u otras actividades para proyectar información sobre el tema, especialmente para los jóvenes?
No, por el momento no se ha hablado del tema. Lo que se está haciendo por ahora es que varios Obispos elaboran comunicados para orientar a los fieles de sus respectivas Diócesis, dándoles elementos para que tengan una idea general de lo que se discute y de las consecuencias sobre el consumo de marihuana u otras drogas.
Pero, aparte ¿qué se está haciendo, además de los comunicados?
Entrevistas a Medios de Comunicación y, además, en la Página Oficial del Episcopado y en las Redes Sociales ya se encuentran orientaciones muy precisas que han dado algunos Obispos y Arzobispos para que las personas tengan una idea sobre el problema.
¿Cuál es la recomendación de la CEM para los fieles, pero particularmente a los jóvenes, ante la posibilidad de despenalizar el consumo de la marihuana?
Lo reitero, hay un Manual muy interesante, llamado “Iglesia, droga y toxicomanía”, emitido por el Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios, que ofrece una visión bastante amplia sobre este problema, y también el testimonio de quienes han caído en las drogas. En base a esto, se dan respuestas muy concretas para la prevención en el caso de que no hayan caído, o a quienes están en proceso de recuperación. El llamado tiende a que los jóvenes siempre busquen aquello que los eduque y ayude a realizarse integralmente y que favorezca la convivencia armónica en la Sociedad, y no elegir situaciones que causen daños, tanto a nivel personal como en el ámbito social.
¿Cuál es su opinión de que se despenalice más adelante otro tipo de drogas como la cocaína u otras sustancias?
Por el momento no hay que adelantarse; sólo se ha propuesto tocar el tema de la despenalización del consumo de marihuana, pero todavía está en su fase de discusión. Esperemos que para ello se consideren todos los elementos mencionados y que las decisiones tomen en cuenta las consecuencias a corto, mediano y largo plazos, pues el objetivo es, sin duda, buscar el bien de las personas y de la Sociedad.