"El domingo 15 de septiembre, mujeres de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia llegamos a las 16 horas a una Cibeles que se iba llenando de personas. Algunas ya portaban banderas y pañuelos palestinos"
"Lo que vimos allí fue un estallido de indignación popular: Somos muchas las personas que no podemos más de ver tanto sufrimiento … muchos los que decimos ¡BASTA YA! Este genocidio tiene que terminar"
"Ojalá estas noticias lleguen al pueblo palestino: a las mujeres que han perdido a sus hijitas e hijitos pequeños, a las familias destrozadas por las mutilaciones, las muertes, la pérdida de todo lo que tenían"
"Estos gestos empujan la historia hacia una fraternidad humana"
¿"Cuántos papas" encubrieron este montaje?, la respuesta es engañosa si se limita a un recuento. La verdadera profundidad reside en comprender el engranaje burocrático que operó bajo el mando de estos pontífices. No fue la voluntad personal de un solo papa lo que protegió a Maciel, sino una cultura de la opacidad y una serie de protocolos institucionales diseñados para mantener el control y silenciar cualquier amenaza interna