(Jesús Bastante).- No está previsto en el programa oficial, pero Benedicto XVI podría encontrarse, en privado, con Fidel Castro durante su próxima visita a Cuba, que tendrá lugar los días 26 a 28 de marzo. Las diplomacias cubana y vaticana se encuentran en los últimos días negociando la viabilidad de una reunión histórica, la segunda de un Pontífice al líder de la Revolución tras el encuentro que mantuvo Fidel con Juan Pablo II en 1998.
La reunión podría tener lugar el 27 de marzo, después de que Ratzinger se encuentre con el actual presidente de Cuba y hermano de Fidel, Raúl Castro, en el Palacio de la Revolución. Así lo quiere el Papa, y así lo ha hecho saber al nuncio en la isla, Bruno Musaró, quien desde hace semanas ha iniciado una serie de conversaciones discretas con funcionarios del régimen.
Más allá del contenido de la reunión -Fidel Castro ya no dirige los destinos del régimen-, la imagen del Pontífice saludando al líder de la Revolución tendría un fuerte impacto emocional, en un momento en que muchos comienzan a plantear una Cuba democrática una vez que fallezca Fidel.
De hecho, entre las dificultades que se están planteando está la delicada salud del mandatario cubano, que sólo en limitadísimas ocasiones se deja ver en público. Aunque en las últimas semanas ha vuelto a escribir en "Granma", los rumores sobre un empeoramiento de su estado se han incrementado, hasta el punto de que algunas webs llegaron a dar cuenta de su muerte hace pocos meses.
Fidel Castro ya ofreció una cálida bienvenida a Juan Pablo II en la histórica visita de éste a la isla, donde el nuevo beato pidió al mundo "que se abra a Cuba", y a "Cuba que se abra al mundo".