Bach, cantata BWV 139

Seguimos por el discurrir de las cantatas bachianas. Hoy es la Solemnidad de Pentecostés. La obra que te traigo hoy no está relacionada con este día pero, siendo Bach, ¿qué más da? La música del maestro puede escucharse en cualquier momento, con cualquier motivo. Y esto es lo que te propongo hoy que, una vez más, te sumerjas en su música y te dejes arrastrar por su fuerza arrolladora.

La obra tiene una estructura favorita de Bach. El coral, cantado por las sopranos, es incorporado a un concertante con una rica escritura orquestal. El coral aparece en todas las partes de la composición. El tema es mantenido en el postludio y también en el ritornelo. Inmediatamente viene un aria que medita sobre la tranquilidad del cristiano que confía en Dios. Un brevísimo secco da lugar a otra aria que requiere dos instrumentos obligados. De nuevo aparece el coral en este movimiento, como en toda la cantata. Un segundo recitativo, acompañado por las cuerdas, conduce a un sencillo coral a cuatro partes.
Las partes de esta obra son:
1. Coral: Wohl dem, der sich auf seinen Gott
2. Aria: Gott ist mein Freund; was hilft das Toben
3. Recitativo: Der Heiland sendet ja die Seinen
4. Aria: Das Unglück schlägt auf allen Seiten
5. Recitativo: Ja, trag ich gleich den größten Feind in mir
6. Coral: Dahero Trotz der Höllen Heer!
La instrumentación es: soprano, alto, tenor, bajo, coro, dos oboes d'amore, dos violines, viola y bajo continuo.
La partitura de esta bella cantata puedes conseguirla aquí y el texto en español puedes seguirlo aquí.
La interpretación es de Alan Bergius (soprano), Paul Esswood (alto), Kurt Equiluz (tenor), Robert Holl (bajo), el Tölzer Knabenchor y el Concentus Musicus Wien dirigidos por Nikolaus Harnoncourt.