Experiencias de profesor (III)
Tengo en la academia un alumno que me inquieta mucho, un caso que parece perdido para las matemáticas. Llevo peleando para que trabaje ni se sabe, y trabajar no trabaja, y esforzarse no se esfuerza. Sinceramente no sé que hacer, y me da lástima la madre, pero creo que con la actitud de su hijo poco puedo hacer.
He tenido en mis siete años de experiencia docente dos casos más, y se que de ellos es difícil sacar algo, verdaderamente difícil. He buscado diversas motivaciones y he fracasado con aquellos dos y estoy seguro de mi fracaso con este otro.
Pues hablando con la madre, la buena mujer ha hablado con la sicóloga del colegio, y más que encontrar una ayuda o solución se ha encontrado nuevamente en lo mismo. ¿Qué consejo creen ustedes que le dio la sicóloga? Pues que su hijo se haga un plan de estudios, toma ya, ósea, que la pobre mujer espere que el vago reaccione. Pues el vago, sepa la sicóloga, no da palo al agua en mis clases de la academia, ni en las del profesor de lengua, y si trabaja es por las enormes presiones que le impone su madre.
¿Para que sirven los sicólogos del colegio? Sinceramente para nada, y más valdría que se ahorrasen el dinero de los contribuyentes en esa figura inútil. ¿Saben una utilidad que les han buscado? Orientar a los chavales en sus estudios o en la elección de una carrera. Pues sinceramente creo que en eso no necesitan a un psicólogo, se bastan ellos solos y sino piden ayuda a sus padres y profesores.
Volviendo a mi alumno, el problema principal que este tiene es que tiene puesto el NO en su mente, y contra eso es muy difícil hacer algo. No podré decir que sea hablador, este tipo de alumnos muchas veces ni hablan, son simples estatuas, están inmóviles en clase, y si les pones a estudiar miran fijamente el libro u a otra cosa y no estudian.
He tenido en mis siete años de experiencia docente dos casos más, y se que de ellos es difícil sacar algo, verdaderamente difícil. He buscado diversas motivaciones y he fracasado con aquellos dos y estoy seguro de mi fracaso con este otro.
Pues hablando con la madre, la buena mujer ha hablado con la sicóloga del colegio, y más que encontrar una ayuda o solución se ha encontrado nuevamente en lo mismo. ¿Qué consejo creen ustedes que le dio la sicóloga? Pues que su hijo se haga un plan de estudios, toma ya, ósea, que la pobre mujer espere que el vago reaccione. Pues el vago, sepa la sicóloga, no da palo al agua en mis clases de la academia, ni en las del profesor de lengua, y si trabaja es por las enormes presiones que le impone su madre.
¿Para que sirven los sicólogos del colegio? Sinceramente para nada, y más valdría que se ahorrasen el dinero de los contribuyentes en esa figura inútil. ¿Saben una utilidad que les han buscado? Orientar a los chavales en sus estudios o en la elección de una carrera. Pues sinceramente creo que en eso no necesitan a un psicólogo, se bastan ellos solos y sino piden ayuda a sus padres y profesores.
Volviendo a mi alumno, el problema principal que este tiene es que tiene puesto el NO en su mente, y contra eso es muy difícil hacer algo. No podré decir que sea hablador, este tipo de alumnos muchas veces ni hablan, son simples estatuas, están inmóviles en clase, y si les pones a estudiar miran fijamente el libro u a otra cosa y no estudian.