La "inteligencia" en campaña

El intelectual debe de ser, dentro de lo posible, libre. La inteligencia europea defendió durante muchos años regímenes atroces sólo por ser de izquierdas. Y buena parte de aquella inteligencia denostó, insultó y despreció a intelectuales que los denunciaban. Una vez me dijo un compañero: “Para ser intelectual hay que ser de izquierdas”. Le contesté: “Para ser intelectual hay que ser una persona libre”. Solo desde la libertad sin condicionantes se puede criticar cualquier gobierno que comete tropelías; y sólo desde la libertad absoluta el intelectual puede aprobar y apoyar las buenas, justas y rectas empresas de la izquierda o de la derecha. Estoy totalmente de acuerdo con P. Rahola (: “Miseria y grandeza de un debate”, La Vanguardia, 27-2-08, p. 27) y con X. Bru de Sala (“Cultura en liza”, Culturas, 27-2-08, p. 12) y con R. Oliveros (: "Los artistas de la ceja", El Mundo, 28.2.08, p. 68).
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