El fin del Ramadán (¿y de los estereotipos?)

El Islam no es sólo violencia y marginación: es más, la violencia en nombre del Islam sólo produce marginación, y en ningún caso deberíamos confundir la parte con el todo. Ni los musulmanes son terroristas ni, por supuesto, los católicos son unos retrógrados fuera de la sociedad y del mundo. Habría que desterrar, de una vez por todas, los estereotipos. Por ello, la reciente aprobación en Ceuta y Melilla, el próximo año, de una festividad local con motivo de una fiesta religiosa musulmana -mayoría de la población en estos territorios-, debería ser una buena noticia para todos, un síntoma de que la religión -cualquier confesión religiosa, en realidad- puede convivir perfectamente en sociedad, y que la cultura de un pueblo también se construye sobre la base de la religión. Pero no sólo de "la nuestra". El resto sólo son estereotipos, medias verdades y ganas de dificultar la convivencia.
Ojalá todos, creyentes o no, musulmanes, católicos, evangélicos, judíos, baha'is, budistas, hinduistas... pudiéramos ver más allá de nuestras narices, y saber defender nuestros valores sin mirar por encima del hombro al vecino, porque tenga otro color, rece a ¿otro Dios? o vote de manera diferente. Y eso también va para los que nos quieren imponer determinadas actuaciones en nombre del progreso unidireccional, igualmente intolerante.
Felicidades a los hermanos musulmanes por el fin del Ramadán.
baronrampante@hotmail.es