El fin del Ramadán (¿y de los estereotipos?)

Más de mil millones de musulmanes en todo el mundo celebran hoy el final del mes de ayuno de Ramadán. Una buena ocasión para la reflexión, el perdón y la unidad familiar. Hace años, la Semana Santa tenía, para la mayor parte de los hogares católicos, el mismo significado, sin tanta restricción alimenticia, todo sea dicho. Es un día de fiesta para nuestros hermanos musulmanes, y también un momento para la reivindicación. Más de la mitad de los escolares de confesión musulmana -que tienen, como niños y como estudiantes, los mismos derechos que cualquiera de nuestros hijos- en España no tienen acceso a las clases de Religión Islámica . Apenas Ceuta, Melilla, Andalucía, Aragón y el País Vasco cuentan con docentes de esta materia. En Madrid, Valencia o Cataluña, donde residen tres cuartos del millón largo de musulmanes que viven en España, no hay un sólo profesor.

El Islam no es sólo violencia y marginación: es más, la violencia en nombre del Islam sólo produce marginación, y en ningún caso deberíamos confundir la parte con el todo. Ni los musulmanes son terroristas ni, por supuesto, los católicos son unos retrógrados fuera de la sociedad y del mundo. Habría que desterrar, de una vez por todas, los estereotipos. Por ello, la reciente aprobación en Ceuta y Melilla, el próximo año, de una festividad local con motivo de una fiesta religiosa musulmana -mayoría de la población en estos territorios-, debería ser una buena noticia para todos, un síntoma de que la religión -cualquier confesión religiosa, en realidad- puede convivir perfectamente en sociedad, y que la cultura de un pueblo también se construye sobre la base de la religión. Pero no sólo de "la nuestra". El resto sólo son estereotipos, medias verdades y ganas de dificultar la convivencia.

Ojalá todos, creyentes o no, musulmanes, católicos, evangélicos, judíos, baha'is, budistas, hinduistas... pudiéramos ver más allá de nuestras narices, y saber defender nuestros valores sin mirar por encima del hombro al vecino, porque tenga otro color, rece a ¿otro Dios? o vote de manera diferente. Y eso también va para los que nos quieren imponer determinadas actuaciones en nombre del progreso unidireccional, igualmente intolerante.

Felicidades a los hermanos musulmanes por el fin del Ramadán.

baronrampante@hotmail.es
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