Aumento de la pobreza y la desigualdad en el mundo

La cifra de personas que no tienen un plato de comida al día ha aumentado por tercer año consecutivo, al mismo tiempo que crecen los gastos militares

Lucas 2,22-40: Cuenta el Evangelio de hoy que Simeón tomó al niño Jesús en brazos y bendijo a Dios porque sus ojos habían visto al Salvador como luz para alumbrar a las naciones. A los más de 800 millones de personas que pasan hambre a diario, ¿qué salvación les llevamos los otros muchos millones de personas que decimos que creemos en Dios? Solo luchar  por la salvación integral de la Humanidad y la Creación, como lo hizo Jesús, es fe verdadera.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, 821,6 millones de personas pasan hambre a diario en el mundo. Las últimas estimaciones muestran que la cifra de personas que no tienen un plato de comida al día ha aumentado por tercer año consecutivo. (ONU-FAO)

De  los 193 países que hay en el mundo, considerados como tales, 77 experimentaron un aumento de la desnutrición entre 2011 y 2017. De los 821,6 millones de personas con hambre, 517,9 millones se localizan en Asia (el 11,3 % de la población), 259 millones en África (19,9 %) y 44,7 millones (6,5 %) en América Latina y el Caribe. Son unos 2000 millones de personas las que viven en una situación de inseguridad alimentaria moderada o severa, y son 149 millones de menores los que sufren retrasos en el crecimiento por carencia de alimentos. La situación más alarmante está en Africa: la subalimentación ha crecido en casi todos sus países.

¿Por qué sucede todo esto?:

Enorme desigualdad: es necesario acabar con la riqueza extrema para acabar con la pobreza extrema.

La coexistencia de riqueza extrema con pobreza extrema es síntoma de que vivimos en un sistema económico que ha fracasado.

Los Gobiernos, secundados por los ciudadanos de a pie, tenemos que luchar para que desaparezcan las dos y así hacer posible el bienestar para el conjunto de la ciudadanía, de tal manera que los ricos sean liberados de oprimir a los pobres y estos dejen de sufrir la opresión,  y así consigamos la liberación de ambos, porque:

“En 2019, los 2153 milmillonarios que había en el mundo poseían más  riqueza que 4600 millones de personas.  

Los 22 hombres más ricos del mundo poseen más riqueza que todas las mujeres de África.

El 1% más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6900 millones de personas. En marzo de 2019, dividiendo por cinco la riqueza de los cinco más ricos del mundo tocaban cada uno a más de  80.000 millones de euros”.

El sistema económico del mundo está constituido por hombres ricos y poderosos, que son los que dictan las normas que más les favorecen frente a todos los demás.

Sexismo económico:

“-Se estima que hay 67 millones de personas  trabajadoras del hogar en todo el mundo, de los cuales el 80% son mujeres.

-A nivel mundial, los hombres poseen un 50% más de  riqueza que las mujeres.

-Tan solo el 18 % de los ministros y el 24 % de los parlamentarios del mundo son mujeres, y ocupan solo el 24 % de los puestos directivos.

- A nivel global, el 42% de las mujeres en edad de trabajar no forma parte de la mano de obra remunerada, frente al 6% de los hombres.

-Las trabajadoras del hogar son uno de los colectivos laborales más explotados del mundo:

*Tan solo el 10% de las personas trabajadoras del hogar están protegidas por la legislación laboral general en la misma medida que el resto de profesionales; solo cerca de la mitad goza de la misma protección en términos de salario mínimo.

*Las legislaciones nacionales no concretan un límite de horas para la jornada laboral de más de la mitad de las personas trabajadoras del hogar” (Ver más datos en Informe enero 2020 de Oxfam-Intermón)

Consideraciones:

Cuando los grandes ricos tributan a un tipo más bajo que sus asistentes, es que algo está mal planteado, es que algo funciona intencionadamente mal. Parece que hay leyes para los superricos y otras para el resto de la sociedad.

Es necesario articular la tributación de manera que a más riqueza, mayor gravamen, y a más pobreza más desgravación, y así avanzar en la destrucción de la desigualdad..

Si se aplicase un impuesto tan solo del 1% a la enorme riqueza de los milmillonarios que hay en el mundo, podrían recaudarse miles de millones para luchar contra la pobreza, pero está claro que los gobiernos y los parlamentos favorecen más a los que más tienen, aprobando leyes más favorables para ellos. Así no se reduce la desigualdad en el mundo, sino que aumenta. Están mal repartidos, tanto el poder económico, como el poder político, además de estar este al servicio de aquel.

Repetir la mentira para que sea asumida como verdad: eso que dicen muchos de que siempre fue así, que eso no tiene solución, eso no hay quien lo arregle, es una gran mentira inyectada por los ricos en la cabeza de los pobres para que, de tanto oírlo, se convenzan de que es verdad y que no tiene solución. Es lo que decía Goebbels de que una mentira repetida mil veces acaba por convertirse en verdad, como cuando los tres de las Azores (Bush de EE.UU., Blair de R. Unido y Aznar de España) quisieron convencernos, para justificar la guerra  contra Irak que este  país tenía armas de destrucción masiva, y era mentira.

Hay que decir que es perfectamente posible, si tomamos las políticas adecuadas, reducir la pobreza y la desigualdad. Pero si seguimos eligiendo a políticos conservadores, xenófobos e integristas, como Trump en EE.UU., Bolsonario en Brasil, Salvini en Italia, Marine Le Pen en Francia, los Vox en España, así como a las élites de ideologías conservadoras y déspotas que han surgido recientemente en Alemania, Francia, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, España, Grecia, Holanda, Italia, Suecia y Lituania,  tanto para el Parlamento europeo como para los parlamentos nacionales, no va a ser posible cambiar nada, y seguirá aumentado la riqueza de los ricos y la pobreza de los pobres, incluida la destrucción progresiva e irreversible del Medio Ambiente, pues la Tierra ya es un pobre más entre los empobrecidos del mundo. En 2018 las consecuencias negativas del Cambio Climático, como las sequías o las lluvias torrenciales que llevaron por delante millones hectáreas de cultivos e incluso viviendas, han afectado a 96 millones de personas (hemos visto sus consecuencias en Ruanda: casas destruidas, tierras arrasadas, y en 2019 tuvimos que socorrer a dos regiones Nkumba y Biryogo) víctimas de hambruna. Gracias colaboradores).

Consecuencias para las mujeres y las niñas: Por todo ello las mujeres y las niñas seguirán ocupando los puestos más bajos de la escala de la desigualdad económica, que están dedicando a trabajos no remunerados, como cuidando niños y enfermos, cocinando, limpiando, planchando, acarreando agua, leña, etc., nada menos que unos 12500 millones de horas al día, aparte de otros muchos trabajos muy  mal remunerados. En la mayoría de los casos son horas sin control a cambio de sueldos de pobreza.

Dos leyes, una para los ricos y otra para los pobres: Es muy sencillo: si queremos sociedades más igualitarias y felices, los ricos deben pagar los impuestos que en justicia les corresponden.

Los multimillonarios y los millonarios tiene que acabarse: hay que pedir en calles, plazas y medios que se acaben. Parece que los “súper ricos” consideran que hay una ley para ellos que les permite eludir impuestos, como las SICAV, y otra para el resto de la ciudadanía, que pagamos sí o sí.

Reparto de la riqueza y el poder político: ¿Estamos preparados para construir una sociedad justa en la que la riqueza y el poder, incluido el poder político, estén repartidos de una manera equitativa? ¿Estamos dispuestos a rechazar el mito de que la pobreza es un fenómeno natural, algo que siempre existirá independientemente de las medidas que tomemos?

Un  informe de Oxfam “Tiempo para el cuidado” demuestra que,  si tomamos las decisiones políticas adecuadas, es posible combatir la desigualdad y la pobreza. Debemos luchar de manera colaborativa contra la desigualdad económica y política, la violencia estructural, la discriminación y la exclusión, la destrucción del medioambiente y las ideologías déspotas conservadoras y antisociales para construir un futuro mejor para todo el mundo.

Los Gobiernos deben adoptar medidas valientes y decididas para construir una nueva economía más humana, al servicio de todas las personas y no solo de una pequeña élite rica; una economía que ponga los cuidados y el bienestar por delante del beneficio económico y la acumulación de riqueza. Tienen que desaparecer los paraísos fiscales, los cruceros vacacionales que son injustos e innecesarios y cuyos barcos son muy contaminantes; fuera la carrera espacial, la quema de las selvas, la deforestación masiva; y sobre todo tienen que desaparecer los enormes gastos militares, llamados eufemísticamente de defensa:

Gastos militares mundiales: Hay 73 países del mundo cuyos gastos militares sobrepasan los 1000 millones de € anuales cada uno. (datos de 2018). Destacan especialmente China con 215.151 millones, y EE.UU. con más del doble, 515.163. El total mundial es de 1.542.858 millones.

EE.UU. tiene en el extranjero más de 800 bases militares en más de 40 países. Su actual presidente, Donald Trump, ha ordenado crear cuanto antes una rama del Ejército dedicada al espacio, que garantice el dominio estadounidense del cosmos

Gastos Militares Mundiales en los últimos 3 años en millones de €:  

Año  2016: 1.494.538

Año  2017: 1.528.429

Año  2018: 1.542.858

Como vemos, el gasto militar aumenta sin parar. Es el gasto más absurdo y escandaloso del mundo actual. El lema de los romanos “si vis pacem para bellum” (si quieres la paz, prepara la guerra), sigue cada vez más en vigor. Este enorme gasto demuestra que la Humanidad aun está muy lejos de haber alcanzado un mínimo de civismo, de  madurez,  de desarrollo ético y moral, de solidaridad universal, de equidad global, de respeto mutuo, de fraternidad mundial. Con este cuantioso gasto se quitaría el hambre del mundo, la falta de agua, de saneamiento, el analfabetismo; la falta de comunicaciones, de hospitales. Se garantizaría atención óptima a niños, ancianos, enfermos, discapacitados. Bastarían menos horas de trabajo y habría más medios y más tiempo para la investigación, la cultura, el ocio, la convivencia, el cuidado de la naturaleza, porque, por ejemplo, ¿qué va a pasar con el agua?:

El agua, pronto va a ser el oro azul del futuro: En Guatemala hemos visto a multitud de niños y sobre todo niñas desplazarse a 10 o más kilómetros para recoger agua, motivo por el cual no asistían  a la escuela, con la consecuencia de que más del 95 % de las mujeres adultas eran analfabetas y  firmaban con la huella dactilar. Algo similar hemos visto en Ruanda.

De no combatir drásticamente el cambio climático, se calcula que, en 2025, unos 2400 millones de personas vivirán en zonas donde no habrá agua suficiente, de manera que las mujeres y las niñas se verán obligadas a recorrer mayores distancias para recogerla. No podemos alimentarnos con oro, ni diamantes, ni plata, pero sin agua no podemos vivir.

Objetivos de Desarrollo Sostenible: La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó en septiembre de 2015 la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de todas las personas y del Planeta, proponiendo 17 objetivos a alcanzar para esa fecha. Recogemos aquí los 6 primeros:

  1. Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo.
  2. Poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible.
  3. Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y todas en todas las edades.
  4. Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente para todos.
  5. Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas.
  6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.

Fuentes de información: Interesantey bien documentadoInforme de Oxfam Intermón 2020, FAO, ONU, Datos Macro, Credit Suisse, Internet y algo aportación propia.

    Un cordial abrazo a tod@s.-Faustino

Volver arriba