El puente de la amistad

Encontré estas palabras que hablan de la amistad y me alegraron especialmente porque creo en los lazos fraternos que se dan desde Cristo:

"Por el puente de la amistad pasa Cristo. Hay que tratar de tener amigos verdaderos y saber ser amigos” “…Aprender a cultivar la amistad es una verdadera escuela de comunión” (Cardenal Van Thuan)


Veo cómo van pasando los años y tengo la suerte aún de encontrarme con mis amistades de juventud cuando vuelvo a mi pueblo, esos lazos que un día se crearon y que aunque la vida nos separó físicamente, en el corazón siempre se guarda lo bueno que te va dando la vida y ahí vamos entretejiendo relaciones que perduran en el tiempo, sin duda, la amistad se cultiva y quien siembra amor recoge sus frutos.

En los años que llevo en la vida religiosa, el Señor me ha hecho regalos fraternos y puedo constatar esta frase en mi vida “Por el puente de la amistad pasa Cristo”. Sí, creo en la amistad fraterna que nos une desde Cristo y que nos da una fuerza extra. Para mí es un plus que hay que saber acoger, cuidar y que da mucha fuerza. En la vida de comunidad se me ha dado la gracia de entretejer lazos sólidos, fuertes, de amistades fraternas. Vivir en comunidad religiosa es ir haciendo camino en la fe con las Hermanas, y ahí he encontrado la gracia de convivir con mis hermanas y tener la suerte de encontrar amigas, es la gracia que el Señor nos concede de ser “bastones espirituales”, no se trata de ser un libro abierto con todo el mundo, sino de acoger la gracia de compartir en la confianza el camino de entrega al Señor, se puede decir que he encontrado amigas pero me gusta más decir Hermanas, es mucho más, nos une y mueve Cristo.

Hace poco le compartía a una hermana que prefería tener mis amistades dentro de la Congregación porque es con ellas con quien vivo el proyecto de Dios. Es verdad que fuera las tengo y buenas pero el nivel es distinto, nos podemos encontrar y seguirnos la vida pero a nivel espiritual es más fácil, lo que yo llamo, tener una amistad fraterna; puedes tenerla cerca porque tengas la suerte de vivir en la misma comunidad o lejos pero ahí sólo se da la distancia física porque la amistad que nace desde Dios es siempre cercanía espiritual. Es bueno quererse, saber que tienes un apoyo en una hermana que es tu amiga. Además, compartir las alegrías es fácil con cualquiera pero en los momentos de dificultad más vale tener dentro quien te empuje a seguir mirando la vida hacia el lado de Dios.

Acojo con gozo las Hermanas que el Señor pone en mi camino como regalo, con las que se da una amistad, es una acción de gracias, es bonito quererse, crecer en el Amor caminando desde Cristo y prefiero tener a quien dar la mano y quien me la dé en casa. Tener una amistad es decir ¡Te llevo, nos llevamos, Hermana… rememos hacia Cristo!Texto: Hna. Ana Isabel Pérez.
Volver arriba