Polémica sobre el ritual tras el suceso y petición para eliminar esta práctica Campaña contra el "arriesgado" bautizo ortodoxo rumano tras la muerte de un bebé

Rito de bautizo ortodoxo
Rito de bautizo ortodoxo

Más de 50.000 personas han firmado una petición online en la que piden eliminar esta práctica y sustituirla por mojar simbólicamente la cabeza del niño

Ante la polémica, el portavoz de la Iglesia Ortodoxa, Vasile Banescu, ha recordado que está permitido hacer los bautizos sin sumergir del todo al niño en la pila

Los cánones milenarios de esta tradición tienen también muchos defensores, entre los que destaca Teodosie Aparasu, el arzobispo de la región de Tomis, en la costa rumana del Mar Negro

Alexandru Mazarache, el pope que ofició el bautismo que llevó a la muerte del bebé, se ha "autosuspendido" a la espera de que las autoridades concluyan su investigación de los hechos

La Fiscalía de la provincia de Suceava, donde ocurrieron los hechos, ha informado de que Mazarache podría enfrentarse a cargos de homicidio culposo

(RD/EFE).- La muerte de un bebé de seis semanas, que tragó agua durante su bautizo en una Iglesia Ortodoxa del norte de Rumanía, ha abierto un enconado debate sobre este rito religioso, que consiste en sumergir enérgicamente tres veces el cuerpo del niño en la pila bautismal.

Más de 50.000 personas han firmado una petición online en la que piden que se elimine una práctica que consideran "absurda" y "peligrosa", y se adopte en su lugar el procedimiento de mojar simbólicamente la cabeza del niño, al estilo del bautizo católico.

"Sacudidas y brutalidad"

La petición, iniciada por un ciudadano corriente, aboga porque "se moje simbólicamente la cabeza del niño con agua de la pila bautismal" en vez de sumergir todo su cuerpo "con sacudidas e incluso brutalidad, como en algunos casos que, aunque son aislados, existen".

Esta demanda dirigida a la Iglesia Ortodoxa Rumana, de la que se declaran fieles el 85 % de los rumanos, es apoyada por médicos como Maria Stamatin, coordinadora de terapia intensiva de una maternidad de la ciudad de Iasi, en el noreste del país.

"Existe un riesgo de que los niños aspiren agua en los pulmones", ha declarado la doctora al diario Libertatea.

"Sobre todo en un niño recién nacido, incluso la mínima cantidad de agua puede provocar un paro cardiorrespiratorio y, si no se interviene rápido, la muerte", ha añadido.

Tradición milenaria

Los cánones milenarios de esta tradición tienen también muchos defensores, entre los que destaca Teodosie Aparasu, el arzobispo de la región de Tomis, en la costa rumana del Mar Negro.

"Los cánones de la fe serán válidos incluso dentro de cien años; no nos dejamos intimidar", ha retado.

Este jerarca de la Iglesia Ortodoxa ha desafiado en numerosas ocasiones las restricciones a la concentración de fieles en misas y peregrinajes debido a la pandemia. Teodosie también se ha mostrado escéptico ante la vacuna anti-covid: La comunión es la mejor vacuna", ha declarado.

Mientras tanto, el portavoz de la Iglesia Ortodoxa, Vasile Banescu, ha recordado que está permitido hacer los bautizos sin sumergir del todo al niño en la pila.

Banescu también ha explicado que los bautizos pueden realizarse también después de los 40 días de vida que marca la tradición, en caso de que el niño presente un estado de salud precario, como era el caso del fallecido el 1 de febrero, que era un bebé prematuro.

Homicidio culposo

Alexandru Mazarache, el pope que ofició el bautismo que llevó a la muerte del bebé, se ha "autosuspendido" a la espera de que las autoridades concluyan su investigación de los hechos, según han asegurado fuentes de la Iglesia Ortodoxa.

La Fiscalía de la provincia de Suceava, donde ocurrieron los hechos, ha informado de que Mazarache podría enfrentarse a cargos de homicidio culposo.

Tapar la nariz y la boca

Un pope ortodoxo de la provincia de Iasi, en el noreste de Rumanía, ha declarado a la prensa que el ritual del bautizo debe llevarse a cabo "con mucho cuidado" para que el niño no aspire agua "por las orejas, la nariz o la boca".

El cura, que no dio su nombre, dijo que él acostumbra a "tapar con las manos la nariz y la boca" del bebé.

"Debe hacerse con cuidado, no con prisa", ha agregado antes de concluir que "no todos los curas saben hacer correctamente esta labor".

El pope ha dicho que nunca debe sumergirse por completo en el agua a un bebé prematuro.

Un precente sin resolver

Aunque no es algo común, tampoco es la primera vez que un niño muere en un bautizo ortodoxo en Rumanía.

Hace unos años, un bebé falleció tras ser sumergido tres veces en la pila bautismal -mucho más profunda en la tradición ortodoxa que en la católica- en una iglesia de la provincia de Iasi.

La investigación descartó que el niño tragara agua y el bebé no tenía problemas de salud. La causa de la muerte aún no ha sido esclarecida.

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