Jesús ennoblece todo lo humano

ANTONIO CRUZ

De manera que, como conclusión de lo que ya llevamos tratado, para los cristianos, el valor de toda vida humana proviene del acontecimiento de la encarnación del Verbo.


Como señala el evangelista Juan: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros" (Jn. 1:14). El hecho de que el Señor Jesús se encarnara en nuestra propia naturaleza humana y asumiera la historia de los hombres, consagra y ennoblece todo lo humano.

A los creyentes no nos queda más remedio que respetar de forma especial esta vida que ha sido capaz de motivar la solicitud de Dios. Pero esto no significa que la vida humana, al margen de la fe cristiana, tenga que valer menos. La vida de toda persona es digna en sí misma y por sí misma, independientemente de cualquier enfoque religioso que quiera dársele. Los creyentes no debemos pensar o dar la impresión de que la vida del ser humano, sin la fe en Dios, no merece tanto respeto. No es ese el mensaje de Jesucristo.

Puede leer aquí el artículo completo de este biólogo y escritor de fe proetstante, titulado Jesús ennoblece todo lo humano
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