1.- Entregarme hasta el fin de mi vida a Ti, oh Dios, y después, acógeme en tu misericordia.
2.- Perdona mis pecados, mira que soy tu amigo: ábreme ya la puerta; quiero morar contigo; y dame una fe firme, un total sentimiento de esperanza; y una inmensa caridad hacia Ti y hacia mi prójimo; dame tu gracia; deseo ser siempre tuyo.
3.- Concédeme fuerza de voluntad, deseo ardiente y fortaleza para trabajar en tu Reino, y para expandir el buen olor de Cristo.
4.- Que puedas servirte de mí, Señor, como de buena semilla para multiplicar algo tu cosecha.
5.- Te doy gracias, Padre, porque me has creado, redimido, hecho cristiano y sacerdote. Cantaré por siempre las misericordias del Señor, porque me has perdonado.
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