Regeneración individual y social por la vida, no por la religión.


1. INTEGRACIÓN EN LA NATURALEZA.- El dominio irracional de la naturaleza no produce seguridad, porque siempre se percibe más segura la previsible venganza de las fuerzas naturales. La integración en ella, bogando al viento plácido de sus normas, es manantial de equilibrio.

Queda mucho por sondear, explorar y dominar en la naturaleza, incluso dentro de nosotros mismos que también somos naturaleza: nuestros pensamientos, nuestras ansiedades, nuestros proyectos. La investigación del "nosotros mismos" es posible y se está realizando. Mantener vivo y abierto el futuro, afianza la tranquilidad del ser humano.

2. LA INDIVIDUALIDAD.- El hombre, sólo él, el individuo, la persona, su dignidad, su plenitud: todo a su servicio y él al servicio de todos. Interacción. Ya el solo hecho de que el individuo busque y consiga su propia perfección, su felicidad, la plena conformidad consigo mismo hará que la sociedad sea distinta.

El conjunto no hace al individuo, pero el conjunto sí es la suma de individuos. La fuerza de una sociedad son sus miembros.

3. ARMONÍA O ANARQUÍA.- Cuerpo, salud, sentimientos, emociones, pensamientos, desarrollo intelectual, aspiraciones profesionales, integración social... Amontonamiento u orden: ésa es la cuestión. Armonía o antagonismo.

El equilibrio en el desarrollo hará a la persona. No es tan difícil el camino: semper in medio virtus. Examine cada uno a qué aspecto de los citados da más preponderancia y dónde se encuentran los agujeros por donde se escapa su vitalidad. A modo de sugerencia: el exceso de músculos, puede ocultar pensamientos exiguos.

4. LA IMAGEN DE CADA UNO. Pasamos la vida queriendo fijar nuestra propia imagen: muchas veces ofrecemos la imagen de payasos, pero queremos que los demás nos consideren sensatos; si aparecemos como inteligentes o ingeniosos a los ojos de los demás, nuestra propia conciencia de no saber nada nos echa en cara la audacia. Sólo el inconsciente se reconoce a sí mismo como sabio.

¿Y el creyente? ¿Cómo se muestra a los demás? ¿Cómo se ve a sí mismo? Quiere y defiende su creencia, pero los demás sólo ven en él una persona más de este mundo. Cuando encuentran en él a un creyente, lo crucifican. Quizá por eso haya tan pocas crucifixiones y tan pocos creyentes.
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