9. Ante el dolor... Primer pensamiento: de dónde viene. Segundo: cómo me afecta. Tercero: cómo me altera. Cuarto: qué remedios. Quinto: cómo me vence o cómo lo venzo. Delimitar, controlar y poner remedio.
10. A veces es peor el agobio y la desazón que los mismos infortunios. El desasosiego que éstos producen tiene su parte positiva como aguijón, pero negativa en malestar físico, depresión y obstrucción de vías de escape. Hay que superarla cambiando el modus vivendi o viendo el problema bajo otros puntos de vista. El siste, viator, [párate, caminante] implicaría un control de los problemas, un desafío personal para superarlos y un compromiso de la voluntad para llevar adelante la decisión tomada.
11. Existimos con los demás. Los demás son iguales que yo. Los demás tienen similares deseos que yo. ¿A qué lleva esto? A buscar para los demás lo mismo que buscamos para nosotros, la felicidad y el éxito. Lo mismo que nadie es inferior a nosotros, tampoco es superior, por más que ostente medallas y premios o se revista de distinciones, hábitos y capas.
12. La relación social lleva a buscar remedio a los problemas "con" los demás, no "contra" ni "sin" los demás. Los demás también tienen soluciones.
13. De los demás recibimos muchas cosas. Generalmente se olvidan antes que las que nosotros realizamos por ellos. El reconocimiento expreso de su aportación se llama gratitud, que se convierte en bálsamo de convivencia y aceite del engranaje social.
14. Los errores de los demás, sobre todo contra nosotros, no deben condicionar la existencia. Superación, olvido o perdón son las únicas y necesarias vías de escape. El perdón que busca los motivos tanto propios como ajenos del mal recibido, hace que retornemos a la racionalidad sin buscar el resarcimiento. Si el perdón libra del enemigo, el olvido lo hace desaparecer. Estas dos vías son, sin duda, harto difíciles y costosas. Por eso la superación, debe ser la primera vía y la más importante: se logra la superación retornando al proyecto vital propio, si no el anterior, sí algún otro que surja o busquemos.
15. El "carpe diem" (1) tiene connotaciones positivas. Ya que conseguir "la Felicidad", con mayúscula, la que teóricamente ofrecen los “credos”, puede parecer inalcanzable, ¿por qué no encontrar las "felicidades" pequeñas de cada momento? De otra manera: hacerlo bien todo y encontrar gusto en lo que se hace... sacar el máximo partido a "este momento"... prestar suma atención a lo que tenemos o hacemos, como si fuera lo único.
16. Importa mucho también "soñar", tener la mente activa para imaginar situaciones nuevas, cosas nuevas a hacer, relaciones que mantener, cambios a realizar... Si imaginamos cien cosas, quizá unas pocas lleguen a término.
17. Nadie es tan viejo que no pueda aprender algo todavía,que no pueda cambiar algo o que no pueda influir en algo. La curiosidad mantenida alarga la vida, porque siempre habrá expectativas nuevas. Cuando alguien espera algo, difícilmente se muere. Por otra parte, hay que vivir con el convencimiento de que todos necesitan a los mayores; necesitan su experiencia y, sobre todo, su presencia y beneplácito. Las personas mayores aportan "seguridad" a los más jóvenes (2): su aprobación es quizá más importante que su aportación.
(1) “Disfruta del día”, "aprovecha el momento", "saca el máximo partido del ahora"... incita al hedonismo, es lo contrario a cualquier ideal, pero... quizá sea una de las frases con más profundidad de la historia de la vida privada y cotidiana. Horacio. I, 11 v.8
(2)¡Si cayeran en la cuenta muchos "mayores" de la importancia que tiene una sonrisa de aprobación, un interés por lo que ellos hacen, una palabra de ánimo para los hijos, los nietos, o cualquier allegado cercano...!