El 19 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el Santo Padre inauguró el
Año Sacerdotal. Con ese motivo envió una carta a los sacerdotes de la que transcribimos algunos apartes:
"He resuelto convocar oficialmente un
Año Sacerdotal con ocasión del
150 aniversario del nacimiento de San Juan María Vianney. Este año desea contribuir a promover el compromiso de renovación interior de los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo, se concluirá en la misma solemnidad de 2010.
El sacerdocio es el amor del Corazón de Jesús, repetía con frecuencia el santo Cura de Ars. Esta conmovedora expresión nos da pie para reconocer con devoción y admiración el inmenso don que suponen los sacerdotes, no sólo para la Iglesia, sino también para la humanidad misma. Tengo siempre presente a todos los presbíteros
que con humildad repiten cada día las palabras y los gestos de Cristo a los fieles cristianos y al mundo entero, identificándose con sus pensamientos, deseos y sentimientos, así como con su estilo de vida".
Oremos al Señor por los sacerdotes para que sean mensajeros de esperanza, reconciliación y paz.
Texto: María Josefa Cases.