Regálame la fuerza para seguir…

¡Sé feliz! Estas palabras resuenan en mi interior, me las dijo un sacerdote al final de un buen rato en diálogo espiritual, donde te abres a la presencia de Cristo en el sacramento de la reconciliación y te da su luz, su gracia y empujón de amor.

En los momentos de debilidad, de duda, donde nos falta luz necesitamos fuerza para seguir hacia delante, fuerza para luchar y dejar atrás aquello que nos duele o nos tiene en la oscuridad, sea lo que sea, pero para ello, sólo se puede hacer desde una mirada de fe y esperanza, buscando más fuerza en el Señor.

Creo que es bueno atreverse a pedirle al Señor: “regálame la fuerza para seguir” cuando no estamos impregnados de mucha luz, y también cuando la vida nos sonríe, cuando todo nos va bien, también se hace necesario mirar al Señor y en acción de gracias, aprovechar lo bueno que vemos en nuestra vida ¡lo hay!, es el tiempo de tomar más fuerza, es el momento de saber fortalecer, arraigar, de disfrutar en la alegría el hoy de nuestra vida que late, respira y lo hace amando.

Ahora le digo al Señor: ¡Gracias! Por esta etapa y regálame la fuerza para seguir. Ayúdame a cargar más las pilas, a dar luz en esas oscuridades que me paralizan, a saber coger más peso espiritual para el viaje que junto a Ti seguimos haciendo. Seamos agradecidos, demos una mirada de amor a nuestra vida y si es el momento de coger reservas, pidamos al Señor que nos las aumente, y nos regale la fuerza para seguir. Texto: Hna. Ana Isabel Pérez.
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