Me acaban de informar que el Obispo Joan Carrera acaba de morir.
Jesús dijo, “Todo el que come mi cuerpo y bebe mi sangre tiene vida eterna”. El bisbe Carrera nutrió su vida de la comunión con el Cristo Total. Tiene ya la vida eterna.
Demos gracias por su vida, y que contemplando a Dios cara a cara, gozando de su misericordia sin fin, interceda por el Pueblo de Dios que peregrina en Cataluña, que tanto le debe y del que fue un pastor fiel, bueno, prudente y servidor.
Descanse en Paz