Todo tipo de abuso, de conciencia, espiritual o sexual, todos son fruto del clericalismo y del elitismo, de aquellos que se consideran una casta con privilegios que nadie les ha dado
Según Bertomeu, “hay abuso sexual porque hay abuso de poder y éste es siempre un ejercicio tóxico del poder que, en la Iglesia, debería ser puro servicio”
Que, ante los abusos en la Iglesia, León XIV tendrá continuidad a lo hecho por Francisco, es algo en lo que Bertomeu no duda
“En el fondo, lo que siempre me ha dolido de esta situación es la instrumentalización que se ha hecho de las víctimas. En ningún caso, Coronado o los dirigentes del Sodalicio que adoptaron la estrategia de manchar el expediente de Prevost pensaron nunca en ellas o en defenderlas”, concluye Bertomeu.