Meditaciones 48

Meditaciones 48

A veces los rayos del sol no abrasan tanto

como las cicatrices que nos ha dejado la vida.

*

No hay flor más bella

de las que salen en primavera

que la que brota radiante

del árbol de la amistad.

*

Una persona sencilla camina sonriente,

feliz, humilde y confiadamente

junto a los demás, es decir,

sobre la palma de la mano

del Misterio diáfano de la Vida.

*

Las experiencias más sublimes,

normalmente nos pasan desapercibidas

bajo la capa de ceniza de lo cotidiano.

*

Si solo escuchamos lo que deseamos oír,

no prestaremos atención a nuevos mensajes,

sorprendentes, inesperados.

*

La experiencia de la ausencia nos invita,

nos urge a reavivar el deseo

de la anhelada presencia o, al menos,

el permanente recuerdo de su fragancia.

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